viernes, 13 de mayo de 2011

Comentarios sobre el Libro ¨Exopolítica: Una Década de Contacto¨ Parte 2¨

11. Análisis por el R. Leo Sprinkle

Cualquier revisión de un trabajo erudito debe abordar tres preguntas: ¿Cuál es la meta declarada del autor? ¿Cuánto alcanza el autor esta meta?¿Cómo contribuye el libro a la literatura de esa disciplina o campo especial?

Al lector de un Análisis, debería, no sólo dársele un asesoramiento intelectual del libro, sino también algunas visiones sobre los intentos y logros del autor, como es percibido por el crítico. Así, el lector de la crítica puede determinar el prejuicio del crítico y entonces decidir si comprar y/o leer el libro.

El autor del libro que usted está a punto de leer, Exopolítica, educa y exhorta al lector a aceptar un punto de vista optimista de la Tierra y la humanidad. Bien escrito, y bien revisado, el libro explora el estado de un planeta aislado, que está listo para unirse a la comunidad cósmica –“la sociedad del Universo.”

El autor, Alfred Lambremont Webre, ha avanzado grados en leyes y psicología aplicada. Él les ofrece a sus lectores los resultados de muchas actividades profesionales, incluyendo su trabajo como futurista en el Instituto Stanford de Investigación. En 1977, él dirigió un proyecto para desarrollar una propuesta de comunicación extraterrestre (ET) para el personal de la Casa Blanca, durante la Administración de Presidente Jimmy Carter.

La Exopolítica proporciona un esquema, o modelo, para evaluar el estado actual y el posible futuro de la humanidad. La meta declarada es proporcionar un puente entre el concepto actual de la Tierra como planeta aislado y el concepto futuro de la Tierra como miembro de culturas cósmicas, en una sociedad Universal multidimensional. Webre no sólo prepara al lector para los cambios en “las realidades” políticas, sino también para los cambios “realidades” científicas.

Él enfatiza el principio de un Universo holográfico. Ambas dimensionas, la espiritual y la material son UNA SOLA. De esta manera, las dimensiones espirituales y éticas, así como científicas y técnicas, y de desarrollo, son señales de una sociedad planetaria que está lista para una “reunión” universal en política, gobierno, y leyes.

Webre aborda una variedad de preguntas:
¿Es la historia del Jardín del Edén una reflexión de los orígenes humanos en un contexto cósmico?
¿Está la Tierra aislada debido a una cuarentena, por las sociedades Extraterrestres?
¿Es la historia de violencia de la humanidad – y planes actuales para armamento militar en el espacio – un factor significativo en cualquier cuarentena por las sociedades extraterrestres?
¿Hubo alguna rebelión por parte de “los dioses” o gobernadores de la Tierra, en contra de los administradores de una comunidad cósmica más grande?
¿Es el fenómeno OVNI una indicación de la estrategia de un programa extraterrestre?
El Proyecto de Revelación, ¿representa los medios por los cuales la humanidad podrá formalmente reconocer la presencia extraterrestre?
El autor ofrece los conceptos de “reflexividad” y “dimensionalidad” como métodos por los cuales los humanos se den cuenta de una conciencia más alta y una verdad más grande. Así, ambos métodos, el externo (empírico) e interno (intuitivo) están enfatizados a explorar y evaluar la verdad.

Por ejemplo, Webre usa los resultados de varios registros de votos de opinión pública como la evidencia para apoyar las hipótesis duales:
La mayoría de los adultos son conscientes de la presencia extraterrestre y del encubrimiento OVNI. Aproximadamente la mitad de los adultos americanos está de acuerdo con la declaración de que extraterrestres están visitando la Tierra, y más de la mitad está de acuerdo con la declaración de que oficiales gubernamentales están reteniendo información sobre los informes sobre OVNIs.
Webre declara:
“Una Exobiología, Exoarqueología y Exopolítica transformadora construirían un puente de conocimiento y relación con las civilizaciones avanzadas en el Universo.”
Él está llamando a una Década de Contacto para preparar a la humanidad para su alineamiento con la sociedad Universal.

En la opinión del crítico, el autor ha hecho un buen trabajo describiendo su meta, la cual es presentar un modelo de política del Universo y un acercamiento por el cual la humanidad podría alinearse a sí misma con las leyes y gobernaciones de una sociedad Universal. ¿Ha hecho el autor un buen trabajo alcanzando esa meta? El crítico reconoce que puede haber una variedad de evaluaciones, dependiendo de las actitudes de cualquier lector.

El lector general podría preguntar: ¿Cómo sabe el autor sobre las leyes y gobierno del Universo? ¿Observación? ¿Intuición? ¿Información de las sociedades extraterrestres? Las personas con “visiones” iluminadas” (de la meditación, los OVNIs y encuentros extraterrestres, y la educación avanzada) es probable que aplaudan, así como aplaudir así como estarán de acuerdo con Webre. Personas con preocupaciones “prácticas” (por ejemplo, seguridad laboral, escepticismo acerca de los intelectuales, y miedo de los “extraterrestres”) es probable que no lean el libro o reaccionen al modelo. Personas con ciertas afiliaciones o “intereses especiales” (por ej., cientología, religiosidad, y operaciones encubiertas) es probable que no tomen en cuenta el modelo y rechacen el libro.

Tal vez continúe el presente “juego”, en el cual la cultura dominante mantiene que el “positivismo lógico” sea el método y “la evidencia física” la medida del método. Si las condiciones actuales continúan, entonces el encubrimiento OVNI continuará, y la cultura dominante continuará negando la presencia de extraterrestre.

Webre argumenta que las condiciones, sin embargo, están cambiando. Hay una variedad de condiciones terrestres (por ej., polución, recalentamiento global, y extinción de plantas y animales) y una variedad de preocupaciones humanas (como por ejemplo, guerras, conflictos culturales y religiosos, las brechas entre ricos y pobres, y supresión de tecnologías de energía libres) que convoca un nuevo punto de vista terrestre y un nuevo punto de vista de la humanidad.

¿El modelo de Exopolítica proporciona esa perspectiva? ¿Cómo contribuye el libro “Exopolítica” a la literatura sobre la Exopolítica?
a.  Declaraciones de escritores de mensajes extraterrestres canalizados o entidades extradimensionales (ED), las cuales describen a las comunidades extraterrestres o multidimensionales.
b.Informes de personas que describen encuentros con los seres ET/ED, y los mensajes estos seres sobre sus mundos.
c. Informes de personas que describen viajes a otros planetas, o dimensiones, y sus observaciones de esas comunidades.
d. Comentarios de escritores que analizan declaraciones (por ejemplo, “ciencia ficción,” especulación, y experiencias OVNI/ET) sobre varios temas de Exopolítica.
Este Análisis no puede resumir la vasta literatura de contacto de extraterrestre (considere las tradiciones Védicas, las escrituras de Zecharia Sitchin, el Viejo y el Nuevo Testamento), pero puede dar unos ejemplos de recientes escrituras para compararlas con Exopolítica. Los miembros de la comunidad científica actual normalmente se enfocan en las condiciones físicas y biológicas que se necesitan para que surja la vida en otro planeta (distante). Ellos pueden apoyar al SETI (la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), pero raramente ven los informes OVNIs como una indicación de visita de extraterrestres

Esta brecha entre muchos científicos y la mayoría de los investigadores de OVNIs puede estarse estrechando. Por ejemplo, un reciente artículo que explora la hipótesis extraterrestre–“Implicaciones de laTeoría de la Inflación para la Visita Extraterrestre,” el Periódico de la Sociedad Interplanetaria Británica, vol. 58, 2005, pág. 43-50) fue escrito por James Deardorff, Bernard Haisch,
Bruce Maccabee, y Hal E. Puthoff, quienes son científicos de la corriente principal, así como investigadores OVNIs.

Pocos psicólogos y psiquiatras han participado en investigaciones de OVNIs. La muerte de John Mack, M.D., en 2004, sin embargo, fue tema de varias editorialels, incluyendo la columna “Exopolíticas” de Stephen Basset, en la edición de diciembre/enero, de revista OVNI, pág. 16-18. – El Dr. Mack, profesor de psiquiatría en la Universidad de Harvard, había escrito dos libros sobre “abducidos” por OVNIs, y ha fundado el Programa para la Investigación de Experiencia Extraordinaria (el PEER).

Philip Krapf, ex-editor de noticias para el periódico Los Angeles Times, ha descrito sus visitas a bordo de naves de una civilización extraterrestre y sus planes de contacto con las naciones en la Tierra. Courtney Brown, Ph.D., profesor de ciencias políticas, ha descrito sus sesiones de visión remota, y sus análisis de la estructura política de una civilización extraterrestre.

Scott” Jones, Ph.D. emplazó a un grupo de portavoces internacionales en 1995, a una conferencia llamada “Cuando las Culturas Cósmicas se Reúnen”. El propósito de la conferencia, sostenida en Washington, D.C., era preparar tanto al público y a oficiales gubernamentales para posible revelación sobre la presencia extraterrestre.

El Proyecto de Descubrimiento, dirigido por
Steven Greer, M.D., tiene un testimonio grabado en video de centenares de ex oficiales militares y gubernamentales sobre su conocimiento del encubrimiento OVNI.

Michael Salla, Ph.D., autor de “Exopolítica: Implicaciones políticas de la Presencia Extraterrestre”, ha revisado políticas internacionales como influenciadas por la presencia extraterrestre. Él intenta evaluar los niveles de evidencia para varios aspectos de “la política de la Exopolítica.”

Paul
von Ward, autor de Dioses, Genes, y Conciencia, analiza la evidencia de varias fuentes (conocimiento arqueológico, cultural, genético, histórico, y técnico) el cual Seres Avanzados han ayudado a los humanos a establecer las civilizaciones terrestres. Su enfoque en tradiciones “religiosas”, y “científicas”, proporciona un análisis de factores que sostienen guerras y otros conflictos entre las culturas y naciones. Él ofrece a un acercamiento para aliviar los conflictos entre las diferentes culturas con diferentes “dioses”.

Ida M. Kannenberg ha escrito un cuarto libro, Reconciliación, con la ayuda de entidades de alto nivel, THOTH y TRES. Ella analiza el argumento que la humanidad está espiritualmente lista para reasesorar su relación con otros niveles de conciencia cósmica.

Lisette Larkins ha escrito tres libros sobre sus comunicaciones con extraterrestres, enfatizando que cualquiera podría comunicarse telepáticamente, con seres extraterrestres. Estos breves ejemplos indican que una amplia serie de literatura está disponible para cualquier lector que desee evaluar la contribución de Webre y su modelo de Exopolítica. Si el lector del ensayo tiene dudas sobre los procesos intuitivos para conocer “la verdad,” luego el libro, Poder versus Fuerza, por David R. Hawkins, M.D., Ph.D., puede proveer un método empírico evaluando niveles de conciencia o calibrando niveles de verdad. Si usted tiene dudas sobre el encubrimiento OVNI, entonces el libro “OVNIs y el Estado de Seguridad Nacional”, una historia por Richard Dolan, puede proporcionar la información histórica que necesita para aceptar la realidad de la presencia extraterrestre y el encubrimiento OVNI.

En mi opinión, el autor de este volumen, Alfred Lambremont Webre, ha presentado a los lectores un pequeño paquete que contiene un gran regalo – una nueva visión del lugar de la humanidad en el Cosmos. La mayoría de los libros sobre Exopolítica son escritos desde la perspectiva de la humanidad, o desde la perspectiva del escritor individual. Webre ha proporcionado una perspectiva de la ley universal y gobierno que va más allá de las políticas mundanas de la humanidad y la Tierra, y no ve a los humanos como Personas Planetarias, sino como Ciudadanos Cósmicos.

Cuando el lector esté listo, su Exopolítica le dará un cianotipo individual y colectivo para el desarrollo de una estructura social en la tierra, que asista a la humanidad, en una Década de Contacto, para unirse y participar en la Sociedad Universal.

- R. Leo Sprinkle, Ph.D.
Psicólogo consejero, profesor emérito en la Universidad de Wyoming, distinguido y autor y OVNIogista

12. Análisis por el Dr. Brian O'Leary

Exopolítica explora un posible– y, en caso de ser verdadero, muy importante – punto de vista cósmica, de que el Universo está gobernado por avanzados seres en un espacio espiritual y físico más alto del cual la mayoría de nosotros en la Tierra no está consciente o está escasamente consciente. Según esta visión, hace mucho tiempo, los poderosos terrestres se rebelaron contra el orden universal, y todos nosotros fuimos puestos en cuarentena, alejados, temporalmente, del Jardín de Edén, cortados de la riqueza de la cultura interplanetaria. Alfred Webre argumenta que podríamos estar acercándonos al tiempo de la revelación e iniciación.

La hipótesis de Webre de esta realidad más grande refleja una poderosa intuición poderosa, ahora compartida por la mitad de la humanidad, que no estamos solos en el Universo. Muchos de aquellos, a su vez, creen que estamos siendo visitados y monitoreados para determinar si deberíamos ser permitidos salir de la cuarentena intergaláctica. Pero a estos esfuerzos se les están, obviamente, poniendo resistencia por la plutocracia de intereses personales en perpetua guerra y explotación insostenible de recursos – que suprimen nuestra verdad trascendental por la causa de la consolidación de su propia codicia y poder.

Mucho de este libro cerca la verdad. Ciertamente, nuestra civilización no puede seguir como hasta ahora lo ha sido. Nosotros necesitaremos toda la ayuda que podamos conseguir para levantarnos fuera de la tiranía, el genocidio, y el ecocidio. Así, pues, ¿por qué no extendernos y alcanzar la mano de aquellos que son claramente más sabios? Indudablemente, la evidencia más empírica se necesita para sostener el caso de la presencia e intención extraterrestre. Algo de esto será encontrado en la excelente investigación del fallecido Dr. John Mack en Harvard. Los contactados con quienes trabajó el Dr. Mack han informado el gran sentido de urgencia que algunas culturas de fuera del-planeta sienten hacia invertir la destrucción del ambiente de la Tierra por la humanidad.

En este trabajo, se combinan la intuición más la ciencia reconocidamente incompleta para formar un apremiante caso para entender por qué nosotros podríamos haber estado expuestos al fenómeno OVNI/ET, y sin embargo, al mismo tiempo, haber estado tan aislados y confundidos acerca de las realidades extraterrestres que están debajo de la evidencia.

- Brian O'Leary, Ph.D.
Un ex - astronauta de la NASA, es el fundador del Nuevo Movimiento de Energía y el autor de “Re-inventando la Tierra: Nuevas Fuentes de Energía, Futuras Ciencias y Búsqueda de Vida Extraterrestre en el Universo


 
Prefacios
 
PREFACIO
por Courtney Brown, Ph.D.
 
Courtney Brown, Ph.D. es profesor asociado de ciencias políticas en la Universidad de Emory. Él es el fundador del Farsight Institute, una organización educativa y de investigación sin fines de lucro dedicada al estudio del fenómeno “visión remota”.

Tan recientemente como la primera mitad de los años noventa, el sentido dominante entre la mayor parte de la comunidad científica, como ha sido reportado en los medios de comunicación de corriente principal, era que es bastante improbable que existan otros planetas orbitando estrellas que no sean nuestro propio Sol. Es decir, muchos científicos inteligentes afirmaban y sostenían firmemente al punto de vista que la Tierra es una anomalía galáctica. Planetas orbitando otros soles eran considerados ser una rareza, y así, planetas tipo la Tierra, orbitando otros soles estaban condenados a ser excepcionalmente raros. Esto, por supuesto, fue un preludio a la creencia que la vida en lugares que no fuesen la Tierra era dudosa en extremo.

El tácito miedo entre estos mismos científicos era que nosotros realmente podríamos no estar solos en este Universo, y, de hecho, pueda que no haya mucho de especial acerca de nosotros en absoluto. Desde una perspectiva científica, la proposición de que el fenómeno de planetas orbitando otros soles sería un raro evento, ha sido siempre absurdo. Nosotros vivimos en un sistema solar con, un mínimo de, nueve planetas mayores conocidos, un cinturón asteroides de tamaño completo, una hueste de cometas, incontables meteoros y enormes cantidades de polvo, todo esto orbitando nuestro Sol.

Es más, la mayoría de los planetas en nuestro sistema solar tiene sus propios sistemas de lunas.

La única regla razonable para deducir de nuestra propia experiencia con nuestro sistema solar es que la naturaleza parece favorecer muchos cuerpos que giran alrededor de otros cuerpos. Estadísticamente, nosotros tenemos una muestra de uno (es decir, un sistema solar) sobre el que sabemos bastante. Científicamente, no tenemos ningún recurso sino el de establecer nuestra muestra de uno como el medio esperado (es decir, el promedio aritmético) para todos los sistemas solares – hasta que puedan obtenerse y promediarse datos adicionales que nos permitan modificar nuestra estimación de esta media. También debemos asumir que habrá una distribución alrededor de este medio, el cual requiere que algunos sistemas solares tendrán más planetas, y otros sistemas solares tendrán menos planetas.

Más específicamente, habrá un medio esperado o número promedio de planetas que giran cada estrella y la distribución de tales planetas girando alrededor de sus estrellas debe tener una desviación estándar. Ésta es la más básica aplicación de estadísticas, y todos los científicos están atados a las asunciones matemáticas subyacentes de tales cosas. Asumir que nuestro sistema solar es único en nuestra galaxia es declarar que nuestra muestra de uno es una completa anomalía.

Es imposible hacer esta demanda sin un conocimiento anterior de la distribución de planetas alrededor de otros sistemas solares, puesto que la idea de un afloramiento tendría solamente sentido en el contexto de una distribución. No obstante, insistir que nuestro sistema solar es único en el universo viola un acercamiento extensamente aceptado al pensamiento científico.

Visto en esta luz, la demanda de la unicidad es una posición extrema. Ahora consideremos el hecho evidente de que nuestro propio Sistema Solar fue creado de la misma colección de polvo cósmico de la cual el resto de los Sistema Solares fueron creados en nuestra área de la galaxia. Es dudoso que uno encontrara mucha diferencia en la composición química de nuestro Sistema Solar en comparación directa con otros Sistemas Solares dentro de, por ejemplo, un radio de 100 años luz. Puesto que todos salimos de la misma sopa cósmica, es probable que haya muchos Sistemas Solares próximas en las cuales existan planetas que sostengan las condiciones favorables para la iniciación de la vida.

Regresando a las estadísticas, nosotros tenemos una muestra de un planeta (es decir, nuestra Tierra) en que la vida es fenomenalmente abundante y posee tremenda variedad. La vida existe en toda clase de extremos medioambientales en este planeta
. Es más, finalmente tenemos clara e inequívoca evidencia que Marte también fue una vez un mundo caluroso y húmedo, y los científicos ahora confiadamente demandan que los meteoros que se originan en Marte contienen evidencia fósil de vida microbiana marciana. Así, nosotros tenemos una muestra de un sistema solar en el que la vida, o existe, o ha existido en dos planetas.

Esta debe ser nuestra hipótesis inicial del supuesto medio esperado para otros sistemas solares, por lo menos con respecto a esos sistemas solares que residen dentro de nuestro cuello de bosques galácticos. Realmente, en la actualidad no hay interpretación alternativa disponible para la ciencia, por lo menos no en ausencia de información adicional sugiriendo lo contrario. Ahora debemos dar vuelta al asunto de la vida inteligente. La inteligencia es simplemente una cuestión de grado. Si la vida tiene bastante tiempo en su calendario evolutivo, es virtualmente cierto que eventualmente 32 y una especie en cada mundo que sostiene vida evolucionará en la dirección de un cerebro más grande y más capaz. Esto aumentará la habilidad de las especies de competir con los animales menos inteligentes para alimento y supervivencia.

Como es sugerido en las teorías de Edward O. Wilson sobre la evolución de la inteligencia, los cerebros más grandes y más capaces constituyen un rasgo fisiológico comparable a otros rasgos fisiológicos en evolución, y no hay ley evolutiva que prohíba el desarrollo de ningún rasgo en particular.
Desde mi perspectiva, la única conclusión razonable y defendible que se puede sacar de todo lo dicho anteriormente es que los planetas cálidos y húmedos, del tipo de la Tierra deben ser abundantes, por lo menos en nuestra galaxia (aunque probablemente más allá de ella también), y que la vida debe ser común. Por otra parte, dado que el tiempo es el principal ingrediente necesario para la evolución de la inteligencia, pareciera muy probable que la vida inteligente nos esté rodeando también.

¿Dónde está la evidencia de tal vida?

Hace solamente 10 años la mayor parte de los científicos de la corriente principal estaban preguntando el mismo tipo de pregunta acerca de la existencia de planetas que orbitan otros soles. Recientes descubrimientos astronómicos indican que los planetas son mucho más comunes de lo que se pensó alguna vez, y los científicos están ahora considerando proponer que los planetas puedan ser, de hecho, ubicuos. Semejantemente, debo argumentar que el tiempo nos dirá más al respecto de que si hay vida en otros mundos. Me parece claro que la evidencia de tal vida eventualmente será encontrará sin ambigüedad. De hecho, muchos sugerirían (como lo he hecho yo en otra parte) que la ambigüedad respecto a este asunto es de nuestra propia fabricación, que la vida extraterrestre ya nos ha descubierto a nosotros, y que nuestros propios intereses gubernamentales y corporativos han impedido a las masas reconocer lo que es obvio.

Hasta que esto esté resuelto, las dudas científicas necesitan todavía luchar con la contradicción implicada de su “conveniente” despido de extrapolaciones básicas de la teoría estadística. De una perspectiva estadística, demandar con ferviente certeza, que el ejemplo de uno sea un afloramiento, tanto extremo, como (por lo menos en mi mente) científicamente insostenible. Si tales científicos discuten que la vida en la Tierra es única, entonces ellos deben ofrecer una razón que obligue a preguntar porqué no debemos asumir que la vida en nuestro sistema solar sea el ejemplo de una sola, y que nuestra primera aproximación de la probabilidad media de la vida en otros reinos no debe deducirse de los rasgos conocidos de nuestro propio sistema solar.

Siguiendo una lógica similar, a mí me parece claro que la vida inteligente es una realidad extendida en nuestra galaxia, y deberíamos empezar a abordar las implicaciones, tanto políticas como científicas para esto. De nuevo, viendo nuestro propio planeta como el ejemplo de uno solo, en la tierra tenemos, por ejemplo, muchas culturas que residen en ella. Las organizaciones se han formado naturalmente en este planeta, tanto como medios de defensa contra vecinos hostiles como también una manera de propiciar el crecimiento económico.

Al haber ido creciendo nuestra civilización en el planeta, la tendencia general sobre los millares de años parece ir en dirección de evitar la guerras y construir economías, aunque allí parece haber habido algunas notables excepciones a corto plazo a esta tendencia histórica más general. Así, mi sugerencia es que estamos, de nuevo, tratando nuestra propia experiencia como ejemplo o muestra de una. Donde hay vida inteligente en nuestra galaxia, esta vida tenderá, ciertamente a auto organizarse.

Siguiendo este pensamiento, nosotros, entonces, no estamos simplemente rodeados de vida inteligente, sino que la vida inteligente se organiza en varias agrupaciones. De hecho, si nuestra propia civilización puede proponer la idea de unas Naciones Unidas, estoy seguro que las civilizaciones extraterrestres no tendrían ninguna dificultad en encontrar el uso para sus propias versiones interplanetarias de tal organización (y desarrollarlo). Yo no veo ningún escape de la probabilidad que haya algún tipo de organización que exista entre nuestros mundos cercanos que también podrían llamarse una “
Federación Galáctica.”

Es probable que haya límites naturales al tamaño de las organizaciones políticas de mundos extraterrestres. Es decir, si hay, digamos, 60,000 planetas en nuestra galaxia que sostienen vida inteligente en cualquier momento dado, entonces es improbable que todos los 60,000 encontrarían la necesidad de participar en algo llamado “Federación Galáctica.” De hecho, yo pensaría que sería muy probable que las organizaciones más pequeñas formarían algo que serviría a las necesidades de sus miembros con miras mayores hacia “servicio local.”

Así, una organización que eficazmente serviría nuestra región de nuestra galaxia pudiera tener sólo unos cientos de miembros.

Más que eso podría demostrar ser poco manejable. Si hubiera una necesidad de defender los intereses de un miembro de tal organización, por ejemplo, de actividades fraudulentas de un grupo exterior, parece apenas concebible que fueran requeridos los recursos de la galaxia entera para defender esos intereses. Un número más manejable de participantes en tal organización sería posiblemente más ideal – no tantos como para que se pierdan en la cubierta 34, pero lo suficiente para ofrecer una medida de seguridad colectiva.

Esto me trae al tema del nuevo libro de Alfred Webre en el tema de Exopolitica. La perspectiva de Webre de cómo debemos abordar el asunto la las interacciones humanas con vida extraterrestre organizada es una que necesita ser considerada entre los varios acercamientos alternativos. Así, este libro realmente es lectura esencial para cualquier persona interesada en el tema de la vida extraterrestre inteligente. A mí me parece obvio que tan pronto uno se da cuenta de que existe la vida extraterrestre inteligente, la siguiente pregunta no es científica, sino política.

Es más, una pregunta lleva inevitablemente a otra.
·   ¿Cómo interactuar con esta vida?
·   ¿Cómo está organizada?
·   ¿Pertenece a una organización extraterrestre?
·   ¿Tales organizaciones se forman con el propósito de defensa planetaria, o hay una razón alterna para su existencia?
·   ¿Hay grupos o sociedades fraudulentas sobre las que hay elementos de preocupación?
·   ¿Las sociedades extraterrestres interactúan competitivamente, cooperativamente, o ambos?
·  ¿Cuáles son las metas que manejan tales sociedades?
Puesto que es razonable asumir que las sociedades interplanetarias no tendrían dificultad alguna para encontrar recursos naturales como agua y minerales entre cualquier número de mundos habitados, ¿qué moneda encontrarían tales sociedades valiosa? ¿Serían de gran valor para tales civilizaciones extraterrestres los materiales genéticos que gobiernan la variedad de vida? Éstas son las clases de preguntas que nosotros simplemente ya no podemos evitar.

Webre valientemente se incorpora en este debate en su fase más formativa de desarrollo. Todos nosotros necesitamos considerar lo que él tiene que decirnos. Algunos pueden decir que los puntos de vista de Alfred Webre son utópicas. Esto puede o no puede ser verdad, y nosotros nunca lo sabremos hasta que sondeemos más allá en estos asuntos. Entretanto, los puntos de vista de Webre son, sin duda alguna, una muy válida “primera toma” en el problema global de cómo los humanos deben interactuar con la vida extraterrestre inteligente.

Notando el fondo de Webre, al principio puede parecer extraño que el asunto de inteligencia extraterrestre deba comprometerse rápidamente por una persona entrenada en materia de leyes. Pero ésta es la naturaleza de la inteligencia auto-organizadora. Las organizaciones sobreviven porque se atienen a las reglas del individuo gobernante y la conducta colectiva. Se entrenan abogados para que entiendan primero esas reglas y luego las hacen operantes. La ciencia nos ayudará a reconocer que la vida inteligente, fuera de la propia, existe en este Universo. Después de eso, los abogados y políticos se harán cargo.

Webre ve esto antes que la mayoría de otros, y él desea fijar el tono para futuras discusiones políticas, que serán tan inevitables como profundas. Éste es un libro que todos nosotros tenemos necesidad de haber leído antes de que estos debates se hayan extendido en nuestra sociedad, antes de que se apodere de nosotros un miedo a lo nuevo y desconocido que parece haberse fácilmente soltado dentro de nosotros. Sospecho que el miedo no desempeñará ningún papel útil en nuestras interacciones futuras con los extraterrestres. Necesitamos abandonar el miedo.
 
Ahora mismo, si nosotros pudiéramos conseguir que nuestras especies vieran maravillados la potencial inmensidad de vida y su inherente complejidad, estaríamos mejor en el camino de lo que estamos abrazando nuestros actuales rechazos. El libro de Webre es una perspectiva llena de esperanzas y una visión inspiradora que involucra nuestro futuro como especie.

Esta es una perspectiva digna de explorar en su plenitud


PREFACIO
por Paul Davids
 
Paul Davids fue el productor ejecutivo y co-escritor de la película Roswell, con Kyle MacLachlan, Martin Sheen, y Dwight Yoakam que fue nominada para un Premio de Globo Dorado como la mejor película de Televisión de 1994.

La revista de TIME tiene una práctica anual de seleccionar al Hombre (o Mujer) del Año. Un ritual más apropiado durante el nuevo milenio podría ser seleccionar La Mente del Año, y si eso fuera así, Alfred Lambremont Webre estaría primero en mi lista de candidatos sugeridos.

Entre los filósofos modernos, Webre se encuentra como uno de unos pocos seleccionados en el centro del nacimiento de una disciplina de crítica importancia crítica para el futuro - Exopolítica. Exopolítica es el nombre de un nuevo campo de conocimiento, de investigación, filosofía, e imaginación. Su propósito es explorar la relación de la humanidad - pasado, presente, y futuro - con otras especies inteligentes originarias de otras partes del Universo, incluyendo seres que pueden existir en otras dimensiones del espacio-tiempo. La Exopolítica comparte una inspiración común con la exobiología (el estudio de las formas de vida extraterrestres) y la exo-arqueología (el estudio de lo que puede probarse, son, estructuras extraterrestres y monumentos en otros cuerpos celestes).

Estas disciplinas están actualmente llenas de mucha especulación, porque los llamados “hechos duros” todavía no son transparentes. Una cosa es cierta, sin embargo, y eso es que estamos viviendo al principio de un levantamiento en el pensamiento moderno, tan importante como el Darwiniano, el Freudiano, Einsteiniano, y los saltos científicos de pensamiento de Watson-Crickian que dieron forma al último siglo. Las teorías que sostienen la evolución, el psicoanálisis, la relatividad, y el ADN sufrieron todas un nacimiento difícil. Así será también con la Exopolítica.

A
sí como era el caso con cada una de estas otras piedras angulares de pensamiento moderno, el mundo todavía no ha despertado al hecho que el terreno intelectual está por cambiar bajo nuestros pies, nuevamente. En el caso de la Exopolítica, lo que está por delante es un cataclismo de conceptos importantes que moverán “Cielo y Tierra”– o, por lo menos re-estructurará nuestro pensamiento sobre el lugar de la humanidad en el esquema de las cosas. Por esto yo quiero decir mucho más que el hecho de que nuestro lugar físico en el Universo será redefinido. La Exopolítica extiende la escala biológica hacia arriba de donde ahora termina, con los seres humanos en el pináculo.

Durante siglos, el hombre se ha declarado el Rey del Universo. Webre es un líder entre aquéllos anunciando las noticias impopulares de que el Rey del Universo está a punto de perder su corona. Así rápidamente será depuesto, y será tal soplo para el ego humano que habrá, en muchos lugares, un rechazo reaccionario de la idea central de Webre. Es probable que este rechazo continúe hasta lo que sea humanamente posible y ni un momento menos. Paul Revere dijo una vez, “Uno si por tierra, dos si por mar.”

Alfred Webre declara, “Uno si por tierra, dos si por mar, tres si del espacio exterior!”

El establecimiento británico no tenía nada bueno que decir sobre Paul Revere por los días de la Revolución americana. Y el establecimiento del hoy llamado mundo civilizado tendrá probablemente pocas finuras para el autor de este libro, por lo menos por el momento. Como en las eras pasadas de la historia, seguramente habrá un deseo extendido de castigar al mensajero, ciertamente debido al desdén por su mensaje.

¿Pero cuál es el mensaje? Es una afirmación de lo que la ciencia, la política y gobierno han hecho lo mejor para negar:
que en muchos casos, nosotros somos puros niños en comparación. Arthur C. Clarke envió el mismo mensaje en su trabajo de ciencia ficción, el Fin de la Niñez. En ese libro, la llegada de otras especies de distantes regiones del espacio marcaron el final de la niñez intelectual de la raza humana, y el principio de nuestro primer vislumbre de realidad biológica a escala universal.

El libro que usted sostiene ahora en sus manos pretende ser algo muy diferente de la ciencia ficción: un contorno bastante preciso de hechos que usted puede nunca antes haber considerado. Es un “tratado.” Así fue el “Perfil de Psicoanálisis” de Sigmund Freud. Ambos comparten el rasgo de ser, más o menos, de 100 páginas. Ellos también comparten la característica ser piedras angulares de un nuevo pensamiento. ¡La brevedad puede mover montañas cuando golpea su blanco como una flecha agujereando el centro del blanco, y Webre, como Freud, piensa mover completamente las montañas, ya que el espíritu de su tratado es, Sobre esta Roca será Construido el Futuro de la Humanidad!

El Presidente
Reagan estaba una vez de pie ante las Asamblea General de las Naciones Unidas, y se preguntó en voz alta cuál sería el efecto si la raza humana fuese amenazada por  alguna civilización extraterrestre de “allá afuera.” Para Webre, sin embargo, no se trata de una amenaza. Es un problema de la verdadera naturaleza de la relación entre las especies interplanetarias. En una escala universal, él pone delante, supuestas interacciones de seres de múltiples mundos, equivalente a una clase de diplomacia intergaláctica. Esa diplomacia, como en el título de Webre, incluye política, gobierno y leyes, pero en escala universal. Por el contraste, la política, el gobierno y las leyes de la Tierra se ven como meros hologramas de realidades más grandes y principios cósmicos.

Me pidieron que escribiera este prólogo porque estaba principalmente involucrado con la película original, Roswell, una película que desafió el viejo orden de pensamiento que asegura que todavía no ha ocurrido ningún contacto con alguna inteligencia extraterrestre. Esta película levantó el espectro de secreto gubernamental y el deseo de las autoridades de abstenerse de revelar los hechos sobre las formas de vida extraterrestre inteligente al público.

Roswell abrió las compuertas en estos asuntos. Presentó un caso algo implacable que colocó altamente a funcionarios e instituciones poderosas dentro del gobierno de Estados Unidos ha secretado el base-dura, evidente evidencia de vida extraterrestre avanzada, desde por lo menos 1947. Dramatizó la noción que el arte de la mentira sobre lo que se sabe secretamente y oficialmente sobre visitantes del espacio exterior se ha convertido en una política institucionalizada y acorazada. Roswell explora el tema que no sólo ha habido allí una interminable política de engaño y negación, sino que ha habido un esfuerzo para trivializar este asunto de importancia superior y estigmatizar a aquellos que lo toman seriamente.


Se han hecho esfuerzos para relegar platillos voladores, alienígenas, y visitantes espaciales que llegaron en tiempos antiguos a nuestro planeta, al reino de los temas de “franja”, al dominio de excéntricos y locos. ¿Y por qué se habría llevado a cabo tal política? Jack Nicholson lo dijo lo mejor en otra película, “Algunos Hombres Buenos”, cuando declaró, “Porque usted no puede ocuparse de la verdad!” Pero la verdad no habría sido meramente encubierta con tal esfuerzo para ahorrar simplemente a la mayoría de nosotros las cuentas de la psicoterapia. Habría habido muchas otras ventajas el retener los hechos del contacto extraterrestre. Estas incluyen asuntos de control político y poder económico.

Una década que sigue a la primera transmisión de nuestra película, no podría jurar sobre una pila de Biblias que su premisa es un hecho. Yo no estaba allí cuando sucedió
el evento de Roswell. Sin embargo, para aceptar la vista oficial, que nada de consecuencia sucedió en Roswell – uno tiene que desatender el testimonio jurado de docenas de hombres militares y civiles que estaban en Roswell en ese entonces, y de quien las declaraciones juradas y testimonios están todos en exhibición pública en el Museo de OVNI Internacional y Centro de la Investigación en Roswell, Nuevo México. Hollywood y novelistas de ciencia ficción han tenido durante mucho tiempo el intrigante nuevo campo de Exopolíticas todo para ellos.

Recuerden 1950, y El Día en que La Tierra se Detuvo, cuando Klaatu, el nombre del alienígena, actuado por Michael Rennie, estaba de pie en la orilla de su platillo volador ante las multitudes de Washington, DC y dio un ultimátum a la raza humana.

Para parafrasear su mensaje de advertencia, él dijo,
“Abandonen sus modos de guerras, porque si ustedes fallan en hacerlo, si intentan tomar sus armas hacia el espacio, y por ello amenazan otras civilizaciones en el Universo, serán destruidos por poderes que ni siquiera pueden imaginar. La opción es vuestra.”
Esta fue una de las primeras dramatizaciones sobre Exopolíticas del cine.

En La Guerra de los Mundos que era una de cuatro películas seminales del productor George Pal, contribuyó al reino de Exopolíticas, basado en la novela por H. G. Wells, la raza humana no tuvo siquiera opción sobre su último destino. La opción ya había sido hecha por los marcianos tomando tierra para aniquilarnos. Lo mismo ocurrió de nuevo en El Día de la Independencia, pero éstos no eran de Marte. En el Viaje a las Estrellas de Gen Roddenberry, la Exopolítica Universal demostró ser complejamente preciso, porque el Universo estaba poblado con tantas especies que tenían diferentes agendas y metas.

En la Guerra de las Galaxias de George Lucas, nosotros aprendimos que la Exopolítica de relaciones interplanetarias empezó “hace mucho tiempo, en una galaxia lejos, muy lejos,” y que esas relaciones no eran ninguna demasiado amistosas. En películas como Cocoon (Capullo) y Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, de Steven Spielberg, los alienígenas entraron para unos pocos selectos de nosotros, y esos pocos parecían haber sido prometidos una vida de armonía “allí arriba.” En “Fuego en el Cielo”, los alienígenas que raptaron a Travis Walton parecían tener planes menos angelicales para su experiencia en el espacio, y pronto los sacaron, poniéndolo de nuevo en tierra firme tan desnudo como el día en que nació.

En Planeta Prohibido, la Exopolítica de tiempo y espacio entró bajo el mando de un científico, Dr. Morbius quien mientras llegó al planeta Altair, dominó las avanzadas tecnologías secretas de una raza alienígena hace tiempo extinta, el Krell, que él ofreció repartir en pequeños pedazos a la Tierra cuando él, en su “sabiduría infinita”, se encontró listo para hacerlo. Así que, para parafrasear la canción clásica, “¿De que se trata, Alfred”? Pienso que es apropiado proponer esa
pregunta al autor, porque Alfred Lambremont Webre es uno de pocos que pueden ahora realmente contestar la pregunta, y el mismo trabajo que sigue.

Su respuesta va algo así:
Nosotros a veces nos llamamos “Los Niños de Dios.” De hecho, incluso cuando somos mayores todavía somos esencialmente como niños, recién nacidos en un Universo antiguo, en el cual la inteligencia biológica se ha desarrollado muchas veces, en muchos lugares en la inmensidad del espacio, un Universo en cual una especie ha engendrado otras, usando herramientas de ingeniería genética, una y otra vez, a lo largo de eones de tiempo.
En el Universo según Webre, la mayoría de los otros vecinos en el Universo se conocen entre si. Ellos han formado lo que Webre llama “Sociedad del Universo.” Ellos también nos conocen, a las personas de la Tierra. Un problema ha sido que nosotros no los conocemos a ellos. Otro problema ha sido que ellos nos han puesto bajo cuarentena. Nosotros estamos aislados, como los leprosos de Molokai en un siglo anterior. Pero la duración de nuestra cuarentena puede estar llegando a un fin, y eso creará grandes oportunidades y causar poderosas y grandes olas de shock a la humanidad.

Un tercer problema ha sido que una larga línea de Presidentes americanos, así como los periódicos New York Times, TIME, anclas de noticias desde Walter Cronkite hasta Tom Brokaw, Senadores y Diputados, profesores universitarios de ciencias, directores de la NASA, y otras voces autoritarias sobre Quién es Quién y Que es Que, todos han negado que hay cualquier clase de prueba que las especies extraterrestres inteligentes existen y que ellos han visitado la Tierra. Ellos han elegido, en cambio, abrir sólo una pequeña grieta, ofreciendo evidencia fósil de una antigua bacteria como forma de vida de Marte, encontrada en un antiguo meteorito, e incluso esa evidencia es calurosamente disputada.

Para aquéllos de nosotros que hemos tratado seriamente con este problema, que hemos leído cada afirmación acerca de contactos alienígenas-humanos, que hemos coleccionada cada testimonio de varios astronautas y otras pocas personas de renombre que han “hablado”, la evidencia para la vida extraterrestre avanzada parece realmente ser absolutamente abrumadora. Podemos ver que el problema ha sido que la opinión de los señores y las señoras del establecimiento han logrado crear un velo impenetrable de ilusión en cual, ni ellos ni el público pueden ver la evidencia que está, de alguna manera, justo delante de nuestras caras, ni siquiera discutir la vida extraterrestre sin sonrisas afectadas y ridículo.

Si el emperador no tiene la ropa, ellos, ciertamente, no lo están admitiendo. Afortunadamente hay algunas excepciones. ¡Compruebe el provocativo apéndice de este libro para los puntos de vista de ciertos líderes quienes, ciertamente creen que los extraterrestres no solo han telefoneado a casa, sino que han visitado la nuestra!

Al final, esperamos que la verdad ganará, ya que su arco es tan grande como es incomprensiblemente inmenso el Universo. Trabajos pilotos, como la Exopolítica de Alfred Webre pueden jugar un papel muy importante preparando muchas mentes para comprender que aquí abajo, en el planeta Tierra, la escritura – de los alienígenas – está en la pared.