jueves, 28 de octubre de 2010

Sumeria, la primera civilización científicamente conocida

Sumeria es la primera civilización científicamente conocida y aceptada hasta el día de hoy; sin embargo, en la educación formal que se imparte en el globo terráqueo, no se le da la debida importancia y difusión. Aún se enfatiza sobre las civilizaciones griegas, romanas, como si de allí se derivó todo el conocimiento moderno. Hoy vamos a remontarnos en el pasado aproximadamente 6.000 años terrestres; fecha en la cual nació esta civilización.

¿Porqué comienzo por la civilización Sumeria, si les tenía prometido hablar sobre los Annunaki?. Bueno, los Annunaki fueron los creadores de esta civilización, y no es fácil para mi abordar directamente el tema conociendo como la ciencia oficial ha tratado el asunto de extraterrestres como sembradores de vida inteligente sobre la tierra. Expresar todo lo que deseo de una buena vez, me resulta cuesta arriba, especialmente porque el tiempo que nos queda por delante no es tan generoso. Los acontecimientos cósmicos se precipitan y la humanidad debe estar preparada para afrontarlos. Para algunos de mis lectores, conocedores del tema, quizás estas vueltas que doy son innecesarias. Sin embargo, amigos, estoy aquí para ayudar a abrir los ojos del alma a quienes aún no han tenido la oportunidad de hacerlo. Ojo, no pretendo con esta aseveración implicar que mis ojos están completamente abiertos y que no existen misterios para mi, créanme que todavía veo muy borroso, pero es mejor que estar ciego completamente, como estamos normalmente los mortales comunes. Tratando de abrir sus ojos, me estoy ayudando también a quitarme el velo que aún me queda.

Tengo muchos años dedicado a la investigación documental sobre el tema tratado en este blog, he leído algunos libros, unos me han aportado conocimientos valiosísimos y otros simplemente ocuparon mi tiempo. Por ello en este blog, cada vez que aborde un tema, muy probablemente acompañaré mis recomendaciones con las lecturas que más me han aportado, no me gustaría, dada la premura de los acontecimientos, que uds tardaran en entender el mensaje tanto como yo tardé.

Igualmente como lo hice en mi anterior escrito voy a presentarles el material de manera que uds. Se motiven a leerlo e investigar en profundidad el tema. Hoy basaré mi presentación de la civilización Sumeria en los escritos de Zecharia Sitchin plasmados en su libro “El Doceavo Planeta”. Después de la presentación de Sitchin uds. Decidirán si vale la pena invertir su tiempo en leer el remanente de este artículo y asomarse en las obras de este autor para profundizar en sus conocimientos.

Zecharia Sitchin es de origen Ruso, pero se educó en Palestina, donde adquirió un profundo conocimiento del Hebreo moderno y clásico, las lenguas semíticas y europeas, el Antiguo Testamento y la historia y arqueología del Medio Oriente. Estudió en “The London School of Economics and Political Science”(Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres). Allí se especializó en Historia Económica. Durante años fue uno de los principales periodistas y editores de Israel. Actualmente reside en New York.

Sitchin, es uno de los escasos eruditos que leen y entienden el Sumerio, ha publicado doce libros y participado en innumerables conferencias, foros, programas de televisión y ha escrito un sin fin de artículos relacionados con el análisis del Antiguo Testamento, origen del hombre y la civilización Sumeria.

Su primer libro “El Doceavo Planeta”, lo publica en 1976, después de 30 años de investigación y luego en ese mismo orden publica sus restantes once obras: “La Escalera al Cielo”, “La Guerra de los Dioses y los Hombres”, “Los Reinos Perdidos”, “Al Principio de los Tiempos”, “El Código Cósmico”, “El Libro Perdido de Enki”, “Encuentros Divinos”, “El Génesis Revisado”, “El Final de los Tiempos”, “Las Expediciones de Crónicas de la Tierra” y “Hubo Gigantes en la Tierra”. Este último confieso no lo he leído, aún no llega a Venezuela, pero estoy haciendo las diligencias para adquirirlo pronto.

Las obras de Sitchin han sido ya traducidas a muchos idiomas; y ello se debe a que este insigne investigador no ha escatimado esfuerzos para beber de las fuentes más fidedignas posibles. Comenzando que utiliza como fuente de referencia el Texto Original Hebreo del Antiguo Testamento. Pero además de esa fuente, ha reunido información de la Biblioteca Pública de Nueva York y su Departamento Oriental, Sala de Estudios Orientales de la Biblioteca de Investigación del Museo Británico de Londres, Biblioteca de Investigación del Seminario Teológico Judío de Nueva York, Museo Staatliche de Berlín Oriental, Museo Universitario de Filadelfia, Asociación de Museos Nacionales de Francia, Museo Louvre de Paris, Museo de la Antigüedad de Alepo, La Nasa, y Fideicomisarios del Museo Británico y Tenedores de las Antigüedades Asirias y Egipcias.

Sus habilidades lingüísticas le han permitido consultar los trabajos de otros estudiosos en sus lenguas originales. Personalmente ha interpretado y traducido una ingente cantidad de piezas arqueológicas. Actualmente, para quienes estudian el tema: Sitchin es una consulta obligada. Lo plasmado en las sus obras ha venido siendo corroborado por los avances de la ciencia moderna y los descubrimientos arqueológicos, astronómicos y genéticos. Por esas poderosas razones he leído con mucho detenimiento sus obras y se las recomiendo.

Antes de entrar de lleno a hablar sobre la civilización sumeria, quiero dejar claro, que a pesar de reconocer el estupendo trabajo de Sitchin y haberme nutrido y despejado muchísimas dudas con sus aportes, aún observo algunas lagunas que este investigador no ha abordado y en otras pocas cosas discrepo de él en cierta manera. Por ejemplo, no deja claro al final el origen de las diferentes razas; no habla de la Atlántida, no termina concluyendo sobre quien es Jehová, no deja claro el papel actual de los Annunaki, etc. Aunque este aventajado investigador continúa escribiendo y no pierdo la esperanza de conocer su opinión respecto a los aspectos que mencioné. Ojala, algún día mis apreciados lectores leyeran su obra y dedicaran parte de sus valioso tiempo para comentarla, me sentiría muy feliz llegado ese momento.

Teniendo en cuenta que Sitchin da a luz a su obra El Doceavo Planeta, en 1976, no deja de llamar la atención la forma en la cual comienza su prólogo y la cual se las presentaré literalmente. “Ahora que nuestros propios astronautas han alcanzado la superficie de la luna y que hemos enviado naves no tripuladas a explorar otros planetas, ya no resulta imposible creer que una civilización de otro planeta, más avanzada que la nuestra, fuera capaz de hacer aterrizar a sus astronautas en la tierra en algún momento de nuestro pasado”.

De esto hemos hablado, el ser humano fue sembrado en este bellísimo planeta azul. Sitchin pretende en su obra, contestar las preguntas obvias, si eso fue así, entonces, ¿Cuándo llegaron esos seres a la tierra? ¿Cómo llegaron? ¿De Dónde procedían? ¿ Qué hicieron aquí durante su estancia?. Fascinante resulta abordar esta materia, especialmente porque la educación formal o mejor dicho quienes la dirigen y controlan no han tenido la valentía de contarlo a nuestros niños y adultos para que conozcamos la verdad sobre nuestros orígenes.

Grabado Sumerio

Durante mucho tiempo se creyó que nuestra civilización occidental era un legado de Roma y Grecia; pero desde que Napoleón llegó a Egipto en 1799 y uno de sus oficiales, el capitán francés Pierre François Bouchard, en la ciudad portuaria egipcia de Rosetta (hoy en día dicha ciudad se conoce con el nombre de Rashid), encontró una losa de piedra con un edicto de 196 A.C., escrito en la antigua escritura Egipcia (Jeroglíficos), así como en otros dos alfabetos diferentes. Cuando se descifraron estos lenguajes se abrió la puerta que nos permitió conocer que había existido una gran civilización antes de la griega y que tuvo sus raíces en Mesopotamia.

El primer tipo de inscripción era el Jeroglífico, el cual se usaba en documentos religiosos importantes. El segundo tipo era el Egipcio Demótico, el cual era el tipo de escritura común de Egipto. Finalmente el Griego, que era el idioma de los dirigentes del país en aquella época.. Entre los años 1822 y 1824, el francés Jean François Champolion descifró los jeroglíficos inscritos. Este personaje podía leer tanto Griego como Cóptico, y fue capaz de trasladar los signos de la lengua Egipcio Demótica al Copto y finalmente descifrar los Jeroglíficos.

A partir de ese acontecimiento la zona de la Mesopotamia se convirtió en apetecible para la arqueología y un descubrimiento tras otro se fue efectuando hasta que se produjo uno de los descubrimientos más importantes de nuestra historia. Fue en Ninivé,1847, que el británico Sir Austen Henry Layard exploró las ruinas. del Palacio de Senaquerib, y desenterró el palacio y la famosa biblioteca de Assurbanipal que contenía aproximadamente 25.000 tablillas. Nínive fue una importante ciudad Asiria, cercana a la actual Mosul en Iraq. Assurbanipal conocido como el último gran rey de Asiria, reinó entre el 669 y el 627 A.C., después de él, el Imperio Asirio, prácticamente desapareció. Durante su reinado la cultura cobró una importancia como jamás había sucedido; se debió en gran parte a que el propio monarca era culto, sabia leer y escribir (cuestión no muy común en la época) y por ello procuró fomentar las artes como también los escritos. Prueba de ello es su máxima obra, la Biblioteca de Asurbanipal en Nínive.
Ninivé en la Antiguedad (reconstrucción pictórica)

El lenguaje en el cual estaban grabadas la mayoría de las tablillas era el Acadio, pero un grupo de 23 de ellas terminaba con la frase “Lengua de Shumer sin cambiar”, y otro texto grabado del propio Assurbanipal rezaba lo siguiente “El Dios de los Escribas me ha concedido el Don de conocer su arte. He sido iniciado en los secretos de la escritura, puedo incluso leer las intrincadas Tablillas en Shumerio. Comprendo las enigmáticas palabras talladas en la piedra de los días anteriores al diluvio”.

Dios Sumerio
Tuvo que haber sido un momento emocionante cuando los traductores se encontraron con estas tablillas. En primer lugar quedaba claro que existió un lenguaje Shumerio y en segundo lugar que existía un Dios de los Escribas que inició al Rey en la escritura. Por supuesto que ante ese descubrimiento la pregunta inmediata y lógica que surge es ¿Quién era ese Dios de los Escribas?.Porque Assurbanipal no escribió el maestro, el sabio, el instructor, escribió el Dios de los Escribas.

Ya no había dudas, existió una civilización anterior a todas las conocidas y además Dioses que dieron origen a esa civilización. Hasta el día de hoy han transcurrido 153 años del descubrimiento de esta biblioteca, son 153 años de arduos trabajos de interpretación y de traducción realizados por eruditos, de lo más granado en el campo de la filología o lingüística, arqueología y ciencias afines. Todos estos descubrimientos alimentaron las sucesivas excavaciones arqueológicas y no hicieron más que corroborar la existencia de la Civilización Sumeria y las aventuras y desventuras de sus creadores, los Dioses Annunaki.

Ubicación del nacimiento de la civilización Sumeria

El estudio de las cientos de miles de tablillas que se terminaron de desenterrar, y que aún continúan desenterrándose, explica como surgió tan repentinamente esta civilización. Por supuesto que ya a estas alturas sabemos que no surgió de la evolución del simio. Allí en esas tablillas queda claro que todas las ciencias, organización política y social de esa civilización aún marcan nuestra civilización actual.

Este Blog pretende crear en Ud. Querido lector la curiosidad por conocer nuestro origen, por ver lo que se oculta, por leer lo que no se escribe, por escuchar lo que no se dice y los invito a indagar más profundamente sobre el contenido de estas tablillas; quisiera plasmar para Uds. ese contenido, pero me tomaría cientos de miles de líneas y un tiempo indeterminado que no poseo. Sin embargo, a mi juicio, el libro que mejor y más sucintamente habla de los detalles de esta civilización es el del Profesor Samuel Noak Kramer, 1956, “From the Tablets of Sumer”, el título que le dieron en español es “La civilización empezó en Sumer”.

Samuel Noak Kramer, ha sido uno de los más notables sumerólogos de nuestra historia. Revisó cuidadosamente el legado literario encontrado bajo los montículos de Sumer y produjo este extraordinario libro de 25 capítulos; donde describe de alguna forma como los sumerios fueron quienes crearon las primeras escuelas, el primer congreso bicameral, el primer historiador, la primera farmacopea, el primer almanaque del agricultor, las primeras cosmogonía y cosmología, el primer Job, los primeros proverbios y refranes, los primeros debates literarios, el primer Noé, el primer catálogo de biblioteca, la primera época heroica del hombre, su primer código legal y sus primeras reformas sociales, su primera medicina, su primera agricultura y su primera búsqueda de la paz y armonía mundial.

Y además quiero dejarles como motivación que allí, en esos escritos sumerios se mencionan a los dioses que fueron sus mentores; la historia de cómo fueron creados. Queda de manifiesto también que la Biblia es una copia algo alterada de parte de la historia sumeria.

La historia sumeria ud. La puede conocer de cualquier texto oficial, pero los hechos que subyacen en esa historia sólo son revelados por personas como Sitchin, Kramer y otros que han dedicado sus vidas a esa causa. Decirnos la verdad, o al menos parte de ella.

Espero haber plasmado una introducción motivante y preparar el camino para futuros artículos donde hablaremos ya directamente de esos Dioses.

No quiero finalizar este artículo sin antes dejar claro, que efectivamente la civilización sumeria es la primera civilización en la tierra científicamente aceptada, pero antes de la sumeria, al menos sé que existió la Atlántida, y muy probablemente, según mi conocimiento hasta ahora, la Lemúr, y quizás cuantas más producto de la siembra inicial de las razas que se produjeron en nuestro planeta.

Hasta la próxima vez apreciados lectores.

1 comentario:

jorge gaete silva dijo...

he leido el doceavo planeta,corrobora lo que desde temprana edad cuando lei el genesis observe que algo no calzaba en la aparicion de la humanidad en la tierra.aunque el misterio de la vida queda en el misterio de su origen cosmico desde Lira, Orion, Nibiru,Sirio A, La Tierra. En algún lugar del Cosmos la vida tubo su origen y se propago por todo el espacio cosmico.