sábado, 2 de octubre de 2010

¿Para qué quiero conocer mi origen?

Hola queridos lectores, nuevamente nos encontramos a través de la imaginación y unidos por las letras de este pequeño artículo. ¿Porqué escribo este blog?, ya lo mencioné semanas atras, cuando definía los objetivos; pero ¿para qué?, es siempre una pregunta que nos debemos hacer cada día de nuestras vidas para que las cosas que hacemos tengan sentido. Como este tema pudiera en algún punto parecer etéreo, difuso y hasta confuso; considero que es una buena idea que unidos, por esa maravillosa capacidad de imaginación que nos permite nuestro intelecto; lo juntemos con nuestro ser interior y nuestros genes y nos lancemos en ese abismo insondanble del tiempo y el espacio.

Y una vez en ese camino a través del tiempo, nos preguntemos ¿que hacemos aquí?, ¿quien nos trajo, o nos sembró?, ¿con que propósito?. Sólo viajando con nuestra mente en el espacio infinito y sin barreras auto impuestas, seremos capaces de conectarnos con la fuente de la creación y tener el valor y la capacidad para ahondar en el tema que les he propuesto para hoy.

Ya es evidente, por lo tratado hasta ahora, que ni Adan, ni Eva fueron los primeros seres humanos sobre la Tierra, también es evidente que esa fué una raza manipulada genéticamente para que se pareciese a sus creadores (imagen y semejanza) según la Biblia, y que en la historia Sumeria a esa raza la llamaban los Cabezas Negras. Esa nueva raza híbrida, fue producto de la mezcla del semen de uno de esos extraterrestres (Los Annunaki) machos, con el óvulo de un homínido hembra que vagaba en las estepas del sureste de África. Esta historia está escrita en las tablillas de arcilla de la biblioteca de Asurbanipal encontrada en la ciudad asiria de Ninivé, y que ya es aceptada oficialmente entre la comunidad científica que trata la arqueología, filología, antropología y otras ciencias afines. A este tema, por su gran importancia, le dedicaremos en su oportunidad un sin número de líneas.

Ya la Raza Negra, antes de Adan y Eva se encontraba sobre la tierra, también las razas: Blanca, Amarilla, y la Roja. Lo cierto es que el fenotipo de esas razas no da para que pensemos que proceden de un tronco común, como no sea el tronco común de la creación original, que no es el caso que aquí tratamos, recordemos que estamos hablando del origen del hombre sobre la tierra.

Indudablemente, que alguien o algunos, muchos o pocos, nos trajeron a este planeta tierra. Hipótesis que he estado manejando desde muy joven y aún mantengo de alguna manera con una que otra variante. Siempre asumí, que desde lejanos tiempos arribaron a la tierra las cuatro razas que ya mencioné, cada una proveniente de diferentes planetas del universo y que de allí en adelante se mezclaron y obtuvimos la diversidad de sub razas o mestizajes que observamos hoy en día. Investigué constantemente al respecto; pero este tema tan restringido por las diferentes religiones, especialmente por la iglesia católica, se divulgaba casi de forma clandestina; y ningún escritor se atrevía a perder su reputación y su trabajo.

Las no muy numerosas teorías a las cuales tuve acceso, me nutrieron la visión cósmica sobre el origen del hombre, pero no llegaron a convencerme del todo; sin embargo, recientemente, aproximadamente, un año atras, encontré la opinión de una autora que casí coincide con mi teoría inicial y que además me aportó nuevos elementos en los cuales no había reparado. Aún no he terminado de definir mi postura sobre la teoría o información de esta escritora, pero confieso que logicamente me luce con bastante sentido y deseo compartir con Uds. sus aseveraciones en tan pocas palabras como pueda.

Su nombre es Patricia Cory, y su perfil según su editor es el siguiente: Terapeuta y Clarividente. Ofrece con frecuencia cursos, seminarios y talleres en Inglaterra, Estados Unidos, Tailandia, Italia y Egipto. Desde 1983 vive en Italia, donde dirige Lighworks Association, organización sin fines de lucro, dedicada a la sanación y la enseñanza. Ha publicado tres libros, todos disponibles en español, y los cuales recomiendo. Si lo que a continuación describo, les interesa. Estos son los libros en orden de publicación: Cosmos del Alma; Vuelve la Atlantida y Basta de Secretos, Basta de Mentiras. Antes de concluir su presentación, quiero decirles que la señora Cory, asegura que sus libros son canalizaciones provenientes del Alto Consejo de Sirio.

¿Quién es el Alto Consejo de Sirio?
Es un grupo de representantes del sistema estelar de Sirio que, desde la sexta dimensión, están enviando información que consideran importante para el planeta, a través de varios canalizadores, una de ellos es Patricia Cori en Italia.

Patricia Cory, en su último libro, Basta de Secretos, Basta de Mentiras, en el capítulo ¨La Siembra del Homo Sapiens¨, describe que hace unos cien mil años, en nuestro cuadrante galáctico se desarrollaron acontecimientos que indujeron a fuerzas de la luz a intervenir para de alguna manera evitar una catástrofe producida por energías altamente destructivas. La tierra, para entonces, por su biodiversidad, ofrecía condiciones ideales para la siembra de especies extraterrestres. Estas conclusiones se produjeron en el seno de un Consejo Galáctico conformado por Angeles Guerreros, Andromedanos, Maestros Ascendidos, Seres de Luz de la Séptima, Octava y Novena Dimensiones, Mayores de Sirio y Emisarios de la Luz Pleyadianos. Ellos decidieron sembrar una Super Raza de Seres de Luz que irían a servir de monitores del universo material; es decir se pretendía dar alumbramiento a una raza de seres físicos con cuerpos de luz capaces de anclar las frecuencias superiores. A esta idea y resolución se le llamó Proyecto Semilla Estelar.

La Tierra tenía todos los elementos adecuados para la vida, pero, carecía de una especie inteligente, pues durante un millón de años, el hombre-mono (Homus Erectus) seguía caminando por la tierra sin evolucionar más allá de un estado relativamente salvaje, en una existencia de mera supervivencia. Los ingenieros del gran experimento estaban convencidos que para evitar el debilitamiento del código genético que daría la vida inteligente, tendría que introducirse en el ADN matriz, un equilibrio de diversos códigos genéticos, para que tal cruce fortaleciese la raza.

Y fue así como se mezclaron cinco elementos para dar a luz las cuatro razas primarias sobre la Tierra. Cada una de ellas procedentes de diferentes planetas y sembradas en la Tierra en las zonas adecuadas según las condiciones de donde provenían. Las cuatro especies primarias fueron mezcladas con genes del homínido que vagaba por la tierra para darle la fortaleza necesaria a cada una de esas razas, es decir hacerlas más terrícolas.

La raza Negra procedió de un planeta conocido con el nombre de Engan, cuyos campos gravitacionales y condiciones atmosféricas son similares a las zonas desérticas de la tierra; por esa razón el prototipo de esa raza se sembró en el continente Africano, la zona Panasiática incluyendo Australia y las islas de la región.

La segunda raza original, la Atl, provino del sistema estelar de las Pleyades, conocemos a sus descendientes como los Pieles Rojas. Se sembraron en esas tierras que se desarrollaron en el continente perdido de la Atlántida, en los Himalayas Tibetanos, los Andes, y las Montañas Rocosas y son los Peruanos, Mayas y nativos de las Américas.

La tercera raza, fué la Amarilla, la que hoy conocemos como la Asiática. Provienen según la canalizadora, Paricia Cory, de un planeta muy lejano que se encuentra mucho más alla de la percepción actual de la Nasa. Fueron sembrados en las áreas geográficas en las cuales la Tierra ofrecía entornos cálidos que mantienen relativamente constante la humedad y altas temperaturas; pues ese es el ecosistema que mejor reproduce las condiciones climatológicas del planeta de donde provienen.
Y la cuarta raza, la Aria, conocida como la raza Blanca. proviene de la Constelación de Orión, de un planeta frio, el quinto a partir de su estrella central; su piel era totalmente blanca, carente de pigmentación y requerían una protección casi total de la intensa radiación de nuestro Sol. Fue de alguna manera el material genético más delicado que hubo de sembrarse en la Tierra. Por ello fueron sembrados en las tierras templadas entre los polos del planeta.

El plan de los sembradores fue la de obtener una raza con caracteristicas ideales, una raza de Oro, si se puede decir de ese modo. Los Engenos, le aportaron la fuerza física, procreadora y el instinto de supervivencia; los Atl, la capacidad de amar y sentirse afín con todos los seres vivos que nos rodean, los Asiáticos o Amarillos, la habilidad para razonar y su intelecto superior y los Arios la voluntad y el empuje para lograr cosas y rebelarse ante las adversidades.

He resumido, tanto como he podido para que podamos ver el punto, pero les recomiendo lean completa la exposición de la señora Cory.

El caso es, que el Homo Sapiens sobre la Tierra, es decir nosotros, tenemos en nuestros genes origenes extraterrestres, multidimensionales y multiraciales; y eso me lleva directamente al título de este escrito ¿Para qué quiero conocer mi origen?. En lo particular he estado, y estoy mucho más aún preocupado y frustado por la situación actual de la humanidad. Nunca antes en mi vida actual había presenciado tanta descomposición social como ahora, la violencia está a la orden del día, el respeto por los semejantes no existe, la juventud está adormecida, narcotizada y sumida en la desidia, realmente no se presagia nada bueno para el futuro cercano, ni que decir para el futuro más lejano.

¿Porque hemos llegado a esos extremos?, ¿Porque nos hemos agredido y nos seguimos agrediendo mutuamente?. Quizas no tenga una respuesta contundente, pero si quiero apuntar a varios posibles indicios, como causa de lo expresado. En primer lugar, hasta este instante, estoy convencido que somos un experimento único en el universo material, quizás hecho con la mejor de las intenciones, pero experimento al fin. Respetando, el extraordinario conocimiento de las civilizaciones que nos diseñaron como experimento; quiero expresar que, para mi, el experimento fracasó.

Cada raza que se utilizó para conformar la nuestra, provenia de un planeta distinto y tenía desarrollos y caracteristicas si se quiere disimiles y allí radica el primer gran problema. Siendo diferentes las razas, desde un principio cada una de ellas intentó estar por encima de las demás y de allí lógicamente se originaron todas las guerras y el odio que hemos conocido a través de nuestra existencia.

Quienes nos informan sobre este experimento, el Alto Consejo de Sirio, defienden las bondades del mismo, diciendo que todo hubiese marchado extraordinariamente bien, que nuestra raza sería la mejor del universo material, a no ser por la intervención de los Annunaki, quienes nos despojaron de los diez filamentos de luz de nuestro ADN y lanzaron una red electromagnética que nos desconectó de nuestros maestros superiores y por lo tanto nos negó la posibilidad de haber evolucionado en otra dirección diferente a la que hemos tomado.

De todas maneras, asumiendo que la intervención de los Annunaki sea la causa del fracaso, igual el experimento falló, nuestros creadores no tomaron las debidas precauciones para que esa intervención no se realizara. Lo importante de lo expuesto, es, ¿que vamos a hacer?, o ¿que podemos hacer al respecto?. Es un asunto muy serio que a mi me tiene consternado y que requiere de un análisis profundo para abordarlo; y creanme que me agradaría sobremanera poder analizar con Uds. con la amplitud, libertad y comodidad con la cual discutimos temas más triviales como la política y la economía.

Como siempre llegamos al final de estos escritos y nos queda una ingente cantidad de temas por abordar, casi que infinitos. El tema de hoy requiere necesariamente ser complementado con la historia Sumeria que nos habla de los Annunaki y como ellos nos intervinieron. Probablemente en la siguiente entrega aborde esta interesante faceta de nuestra historia.

Hasta la próxima vez estimados amigos.

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