martes, 7 de febrero de 2012

REVOLUCIÓN CUÁNTICA [película documental con audio en español - 52 minutos]



¿Sabrías decir cuál es el objeto de estudio de la física cuántica o a qué es un cuanto?… ¿Has oído hablar alguna vez del ordenador cuántico?…
Posiblemente no, pero seguro que sí que conoces el láser, la resonancia magnética, o utilizas CD y DVD en tu vida cotidiana. Estos son sólo algunos de los avances de los que podemos disfrutar hoy en día gracias a la física cuántica. Este innovador documental te sumerge en el complejo e interesante mundo de la física cuántica gracias a unas estupendas animaciones en 2D y 3D, y una valiosa selección de entrevistas. Recorreremos dieciséis ciudades a lo largo de seis países diferentes para reunir a algunas de las mentes más brillantes del mundo, como el reconocido científico Stephen Hawking, con los que analizaremos el impacto que esta revolución tecnológica, en la que nos encontramos actualmente, puede llegar a tener en el mundo del futuro.

Pirámides en Marte

maestroviejo

Un seguidor de nuestro blog nos manda este video realizado por el mismo:
Testimonio: “Esta fotografía la hice mientras investigaba el planeta marte con Google Heart, vean y juzguen ustedes mismos. La sombra le da por la parte trasera,es indicio de que hay una estructura allí. ¿que es lo que se ve? para mi lo tengo muy claro, lo que yo vi en esta foto es una clara estructura de una pirámide. saludos a todos. las coordenadas 44°11’34.84″S
115°43’6.88″E”
http://feedproxy.google.com/~r/OvnisltimaHora/~3/UPPKX1Khf1M/piramides-en-marte.html

Descifrada la actividad eléctrica del cerebro que podría permitir leer el pensamiento

El estudio es importante para los pacientes que tienen daños en los mecanismos del habla a causa de un accidente cerebrovascular o enfermedad de Lou Gehrig.
Actividad eléctrica del cerebro
© Gyi / Plosone.org
Científicos de la la Universidad de California en San Francisco han logrado descifrar la actividad eléctrica del cerebro.
Los neurocientíficos podrían, algún día, ser capaces de escuchar los monólogos internos constantes que tienen lugar en la mente, o escuchar el discurso imaginario de un paciente con derrame cerebral o con incapacidad para hablar, según un equipo de investigadores de la Universidad de California, Berkeley.
El trabajo, llevado a cabo en los laboratorios de Robert Knight, en Berkeley, y Edward Chang, en la Universidad de California en San Francisco, ha sido publicado en PLoS Biology.
Los científicos han logrado descifrar la actividad eléctrica en una región del sistema auditivo humano llamada circunvolución temporal superior (STG, por sus siglas en inglés); al analizar el patrón de actividad en la STG, fueron capaces de reconstruir las palabras que los sujetos escuchaban en una conversación normal.
“Este estudio es muy importante para los pacientes que tienen daños en los mecanismos del habla a causa de un accidente cerebrovascular o enfermedad de Lou Gehrig”, afirma Knight, profesor de Psicología y Neurociencia de la Universidad de California en Berkeley.
“Esta investigación se basa en los sonidos de una persona escucha realmente, pero para usar esto en una prótesis, estos principios deben aplicarse a alguien que está imaginando un discurso”, advierte el primer autor, Brian N. Pasley, investigador post-doctoral en la Universidad de California, en Berkeley. Pasley probó dos métodos diferentes para adaptar los sonidos hablados al patrón de actividad de los electrodos.
Los pacientes oían una sola palabra y Pasley utilizaba dos diferentes modelos computacionales para predecir la palabra basándose en las grabaciones de los electrodos; el mejor de los dos métodos fue capaz de reproducir un sonido bastante cercano a la palabra original.
El objetivo final del estudio fue explorar cómo el cerebro humano codifica el habla, y determinar qué aspectos del lenguaje son más importantes para la comprensión.
“En algún momento, el cerebro tiene que extraer de fuera la información auditiva y mapearla en una palabra, ya que podemos entender el lenguaje y las palabras, independientemente de cómo suenan”, dice Pasley, “La gran pregunta es, ¿cuál es la unidad más significativa del discurso, una sílaba o un fonema?”.
En el Podcast que acopaña a artículo, el editor de PLoS Biology, Shah Ruchir, se sienta con Brian Knight y Robert Pasley para discutir sus hallazgos principales, las aplicaciones como prótesis neuronales, y las posibles implicaciones éticas de “leer la mente”.
http://es.sott.net/articles/show/11500-Descifrada-la-actividad-electrica-del-cerebro-que-podria-permitir-leer-el-pensamiento

Piden que el azúcar se convierta en una sustancia prohibida


Azucar
© Desconocido
n los pasados 50 años, el consumo de azúcar se ha triplicado en el mundo entero, lo cual ha contribuido a la epidemia de obesidad observada mundialmente. Actualmente en el mundo hay más personas obesas que desnutridas, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
El azúcar puede incrementar la presión arterial y el colesterol; eleva el riesgo de padecer insuficiencia hepática, obesidad, enfermedades cardiacas y diabetes. De hecho, el azúcar es tan tóxico, que su consumo debe ser regulado por los gobiernos del mundo, de la misma forma que ocurre con el alcohol, afirman científicos de la Universidad de California, en un artículo publicado por la revista Nature.
Los investigadores proponen regulaciones tales como gravar todos los alimentos y bebidas que incluyen azúcar; la prohibición de venta en o cerca de las escuelas; así como la fijación de límites de edad para permitir su venta.
Parte del argumento se enfoca en que dicha sustancia es añadida a muchos alimentos y suma hasta 500 calorías diarias a la dieta común, causando trastornos metabólicos los cuales terminan en enfermedades crónicas que causan la muerte prematura de muchos.
Robert H. Lustig, Laura A. Schmidt y Claire D. Brindis, firman este material donde se advierte que si bien “mucha gente piensa que la obesidad es la causa que subyace” a las enfermedades no transmisibles (cáncer, diabetes, patologías cardiovasculares), se trata simplemente de “un marcador de la disfunción metabólica, que es mucho más frecuente”.
Aunque el tabaco, el alcohol o el consumo de grasas influyen en la aparición de estas alteraciones metabólicas, el artículo de Nature advierte que los azúcares añadidos son pieza fundamental en la epidemia de alteraciones metabólicas que existe en el mundo: el 80 por ciento de las personas obesas las sufren y también el 40 por ciento de quienes tienen un peso normal.
En los pasados 50 años, el consumo de azúcar se ha triplicado en el mundo entero, lo cual ha contribuido a la epidemia de obesidad observada mundialmente. Actualmente en el mundo hay más personas obesas que desnutridas, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
El trabajo de estos científicos remarca que el azúcar cuenta con las mismas características que el alcohol y el tabaco ya que está disponible en todas partes, es difícil de evitar, es muy toxica, e impacta negativamente la sociedad.
http://es.sott.net/articles/show/11504-Piden-que-el-azucar-se-convierta-en-una-sustancia-prohibida

domingo, 5 de febrero de 2012

Visión Remota: el Nuevo Despertar

‘Ella entró en trance y, mientras estaba en trance, nos dió la latitud y la longitud de un punto. Enfocamos nuestras cámaras en satélites en ese punto, y allí estaba el avión perdido’. 
Ex-Presidente Jimmy Carter

El investigador de la ciencia psíquica Ingo Swan inventó el término ‘visión remota’ como un término científico neutral para describir el proceso por el cual un vidente percibe cierta información acerca de una localidad distante usando algo diferente de los cinco sentidos conocidos. Inicialmente se refirió solamente a situaciones en las que el Sector Militar de EEUU usaba un protocolo de investigación muy disciplinado pero el término ha venido a ser de uso general como la habilidad para percibir información oculta o remota por medios psíquicos.
Visión Remota y OBE: dos cosas diferentes
Hay mucho traslape entre los dos términos, y otros. Puthoff y Targ escribieron en su ensayo clásico A Perceptual Channel for Information over Kilometer Distances (1976) (Un canal para percibir información a kilómetros de distancia) que escogieron el término ‘visión remota’ como un término neutral libre de asociaciones y prejuicios que existían en otros términos como autoscopía (literartura médica), exteriorización o disociación (literatura psicológica), clarividencia o experiencia fuera del cuerpo (parapsicología), o proyección astral (literatura oculta). Otros investigadores prefieren el término ‘cognición anómala’

Los investigadores que intencionalmente practican ambas, visión-remota y experiencia- fuera-del-cuerpo afirman que hay diferencia entre ambos tipos de experiencia. Dicen que en la experiencia-fuera-del-cuerpo el experimentador siente como si estuviese presente físicamente, mientras que en la visión-remota el vidente puede sincronizar clarividentemente todo tipo de información del objetivo que no es observable físicamente.
Joseph McMoneagle lo describe como sigue en su libro Remote Viewing Secrets (2000) (Secretos de la Visión Remota); el vidente remoto se sienta en una habitación y describe las percepciones de un objetivo en otra localidad. Mientras él, o ella, puede describir con exactitud esa localidad, nunca hay duda de que está en la habitación donde está su cuerpo. En la experiencia-fuera-del-cuerpo, por otro lado, el vidente percibe que ha viajado a esa localidad y que está presente en todas formas menos en la de su cuerpo físico (McMoneagle 2000: 176-177).

Investigación militar de la visión remota
Por más de 20 años, los militares de Estados Unidos tuvieron un presupuesto de setenta millones de dólares por año para hacer investigaciones psíquicas, con énfasis especial en ‘visión remota’.
Tan sorprendente como pueda sonar a quienes no está familiarizados con los fenómenos psíquicos, estas cosas, y mayores, han sido y están siendo hechas en los Estados Unidos, Rusia y China. Francia se ha mantenido callada acerca de este asunto pero ellos tienen la población y el conocimiento psíquico avanzado para participar en la visión remota.
En su interesantísimo libro, Remote Viewers—The Secret History of America’s Psychic Spies, (Videntes Remotos—La Historia Secreta de los Espías Psíquicos de América)(1997) Jim Schnabel cita numerosas fuentes de alta credibilidad, incluyendo a presidentes americanos, acerca de la realidad de la Visión Remota aplicada a objetivos militares. He aquí algunos de ellos haciendo declaraciones sorprendentes que ya han encontrado su lugar en la historia de los fenómenos psíquicos:
‘Nunca me ha gustado entrar en debate con los escépticos porque, si alguien no cree que la visión remota es real, es que no ha hecho su tarea’

Mayor General Edmund R Thompson, Asistente del Jefe del Personal de Inteligencia del Ejército Americano, 1977-81; Sub-Director de Gerencia y Operaciones, DIA, 1982-84 (Schnabel 1997: cubierta).
‘Nadie puede involucrarse por algún tiempo en este asunto sin convencerse de que ‘aquí hay algo.’
Norm J., former senior CIA official who tasked remote viewers (Schnabel 1997: cover).
‘Hubo veces en que, basados en nuestra información, ellos querían apretar botones y dejar caer bombas.’
Dr. Hal Puthoff, antiguo director del programa de visión remota (Schnabel 1997: cubierta).
‘Ella entró en trance y, mientras estaba en trance, nos dió la latitud y la longitud de un punto. Enfocamos nuestras cámaras en satélites en ese punto, y allí estaba el avión perdido’.
Ex-Presidente Jimmy Carter, recordando una operación de visión remota en 1978 (Schnabel 1997: cubierta).
El Instituto de Investigación de Stanford en los Estados Unidos fue la arena donde fueron conducidos muchos de los experimentos originales. El físico Hal Puthoff era allí el jefe del Programa de Visión Remota. Algunos miembros del personal involucrados en esta proyección astral militar, programa de visión remota (de acuerdo con Schnabel 1997) incluyeron a:
• Admirante Stanfield Turner, Director de la CIA 1977-91
• Mayor General Ed Thompson, Asistente del Jefe del Personal de Inteligencia del Ejército. Tenía conocimiento de que los rusos tenían técnicas avanzadas en fenómenos psíquicos que fueron utilizadas en espionaje militar, visión remota e hipnosis telepática a larga distancia
• Sargento Mel Riley (1978-90)
• Sargento Lyn Buchanan, Mayor Ed Dames y Coronel John Alexander de la Inteligencia y Comando de Seguridad del Ejército Americano
• Vidente remoto dotado Ingo Swann, quien fue el primer sujeto de las pruebas OBE
• Richard Kennet, Científico de la CIA, quien trabajó con Pat Price y con Hal Puthoff
• Keith Harary, vidente remoto dotado
• John McMahon, jefe de la Oficina de Servicio Técnico de la CIA durante 1974-76 y después Sub-director de la CIA; fue el mayor impulsador de la visión remota y llegó a ser un vidente remoto ?se convenció de que él mismo experimentó sorpendentes fenómenos psíquicos
• Patrick Price, psíquico altamente dotado, cuya visión remota es altamente consistente con la de Ingo Swann. Price, a través de visión remota, describió los ‘detalles de una instalación secreta del Pentágono en las colinas del pueblo Sugar Grove en West Virginia’. Una de sus funciones secretas era la de interceptar comunicaciones telefónicas intercontinentales, y el control de los satélites de espionaje americanos. Price fue también muy exacto en penetrar con su visión remota en las instalaciones rusas en el Monte Narodnaya en las montañas remotas al norte de los Montes Urales. La CIA confirmó la exacitud de la visión remota de Price.
Referencias en la Internet
Existe un portal en la Internet que contiene enlaces con artículos en periódicos y ensayos académicos y universitarios por líderes en el campo de visión remota por Joseph McMoneagle [http://www.mceagle.com/remote-viewing/refs].
El Dr. Hal Puthoff fue el director de investigaciones del programa inicial de Visión Remota de la CIA en el Instituto de Investigaciones de Stanford. En su ensayo CIA-Initiated Remote Viewing At Stanford Research Institutehttp://www.biomindsuperpowers.com/Pages/CIA-InitiatedRV.html él publica detalles de los resultados integrados del programa que él afirma que proveyó la evidencia inequívoca de la capacidad humana de acceder a eventos remotos en el tiempo y en el espacio.

El fin oficial del programa de visión remota
Me asombra ver como este programa secreto tan necesario pudo existir durante tanto tiempo entre los militares de los Estados Unidos sin la fuerte oposición por parte de los materialistas, de la religión institucionalizada y de los fundamentalistas. Claramente las agencias militares y de espionaje decidieron que la visión remota había demostrado objetivamente que las objeciones basadas en creencias religiosas subjetivas no tenían validez.
De acuerdo con varias fuentes, la CIA, por solicitud del Congreso, eliminó el programa de visión remota y paró su financiamiento en 1995. La razón oficial dada fue la opinión desfavorable rendida por dos científicos. Sin embargo, de acuerdo con el libro Mind Trek (Expedición de la Mente) (1997) de Joseph McMoneagle, estos científicos no recibieron el 99% de la información documentada que era, y todavía es, clasificada, fueron prohibidos de hablar con los remotovidentes o directores de programas y no recibieron medios de evaluar la efectividad operacional de la información (1997: 218-229).

La visión remota se hace comercial
Varios de los remotovidentes anteriormente involucrados en los programas militares ahora emplean sus habilidades en empresas privadas y pueden ser contactados en el Cognitive Sciences Laboratory (CSL) http://www.lfr.org/csl/media/ciaairreport.shtmlCalifornia.
Puesto que la visión remota es ahora una actividad abierta parece que está demostrando su efectividad en el mercado a la hora de escribir esto (2001) Google muestra más de 610,000 entradas para visión remota.

Poderes Psíquicos de China. Videntes Remotos y Superpsíquicos
De acuerdo con Tim Rifart (1999) los militares rusos y los chinos, y las agencias de inteligencia, son también conocidas por estar fuertemente envueltas en visión remota.
Quien quiera que sepa alguna cosa de asuntos psíquicos estaría más que impresionado con lo que los chinos han logrado. Sin embargo, el gobierno chino sólo ha permitido que información muy limitada salga al mundo sobre el verdadero poder de los superpsíquicos chinos. Esa limitada información es más que suficiente para darse cuenta de que China está probablemente más avanzada psíquicamente que Rusia, o que los Estados Unidos, o que cualquier otro país cuya seguridad importe y que ese hecho sea causa de alarma.
Los chinos afirman tener superpsíquicos como Zhang Baosheng quienes han sido reportados como capaces de acelerar la estructura molecular de sus cuerpos y penetrar objetos sólidos, tales como paredes de ladrillos, a voluntad. Afirman también tener videntes remotos altamente dotados. Esto quiere decir que los chinos tienen, de seguro, psíquicos altamente dotados que pueden leer documentos encerrados en una caja fuerte (ver el libro de Dong y Raffill de 1997 China’s Super Psychics )http://www.selfempowermentacademy.com.au/_disc1/00000107.html
¿Cómo podría cualquier país tener absoluta seguridad de guardar sus mayores secretos militares? ¿Es posible que los chinos hayan usado a sus superpsíquicos altamente dotados para ‘robar’ documentos secretos de armas, como bombas nucleares? Lo que los chinos afirman acerca de asuntos psíquicos ha sido conocido en Occidente durante décadas, p. ej. cuando los vórtices de los átomos son acelerados la materia puede penetrar otra materia. Parece que los chinos tienen superpsíquicos altamente dotados cuyas mentes tienen la capacidad de aumentar los vórtices de las estructuras moleculares de sus cuerpos y estar en posición de penetrar paredes, sean de acero o de cualquier otro material físico.

Hay que recordar que el gobierno chino financia los fenómenos psíquicos y trata a sus psíquicos dotados como ‘tesoros nacionales’. También patrocina programas activos para reclutar a los psíquicos dotados. Eso comienza con programas en las escuelas primarias en los cuales seleccionan y entrenan a quienes muestran dotes psíquicas. Paul Dong y Thomas E. Raffill dicen en su libro China’s Super Psychics (Los superpsíquicos de China):
La vasta población de China, alentada por un gobierno que diligentemente promueve la investigación psíquica, ha desarrollado un elevado porcentaje de practicantes con habilidades psíquicas. Se estima que China ahora tiene cinco mil niños psíquicos, entre trescientos y quinientos psíquicos adultos y más de treinta superpsíquicos.
Para aquellos escépticos de mentalidad cerrada que quieren mantener los fenómenos psíquicos fuera de la agenda de seguridad, el resultado inevitable es dejar atrás a Occidente en asuntos de seguridad, lo que podría resultar en circunstancias desvastadoras. ¿Desea Occidente correr el riesgo de tal omisión?
Con certeza absoluta, donde hay fenómenos psíquicos avanzados se encontrará evidencia de la vida póstuma – los dos se conectan inevitablemente.
Fuente: victorzammit


Crear la Realidad con su Mente Dra. Michelle Nielsen

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=y76UV4tAB1g

La Maldición del Oro Perdido

Las infranqueables montañas de Afganistán dieron cobijo durante milenios a uno de los tesoros más espectaculares y esquivos de la antigüedad, el oro bactriano de Alejando Magno. Codiciado desde tiempos pretéritos, dicen que una terrible maldición lo acompaña, clamando venganza desde su guarida y sembrando la desolación y la muerte entre todos aquellos que han osado tocarlo.
Abel Romero
Revista española ENIGMAS Nº 177

Afganistán, hoy, uno de los lugares más conflictivos y temibles del planeta, punto de encuentro de fuerzas militares armadas hasta los dientes, que luchan en una guerra sin cuartel contra el terrorismo talibán y por los codiciados recursos naturales -de gran riqueza- que se ocultan bajo sus montañas infranqueables, en el interior de sus cuevas secretas, disimulados durante siglos entre los ocres colores de su orografía pétrea, aparentemente estéril.
Antaño, una tierra conocida como Ariana, perteneciente al Imperio Aqueménida, tierra prometida de tribus milenarias que, ya entonces, desafiaban con sus rudimentarios artilugios de guerra al magnánimo y belicoso imperio persa. Lugar de paso obligado entre Europa y Asia en la denominada Ruta de la Seda, durante siglos el territorio que hoy comprende Afganistán fue una amalgama de culturas y etnias, un núcleo cosmopolita en el que se perdían buscavidas y aventureros, señores de la guerra y comerciantes, reyes y príncipes de Oriente, bandidos y cazatesoros…
En el siglo XX sería uno de los principales enclaves estratégicos del planeta, pero Afganistán también atrajo poderosamente la atención de grandes imperios de la antigüedad, de egregios mandatarios, militares y gobernantes, como Alejandro Magno, que en sus extensas y áridas tierras, antes de morir dejando para la historia más misterios que certezas, en la zona conocida como Bactria, buscó uno de los tesoros más esquivos y quizá poderosos del pasado. Los ecos de aquellas riquezas deslumbrantes aún resuenan entre arqueólogos y aventureros, y la historia del llamado oro “maldito” de Afganistán, el tesoro bactriano del líder macedonio -quien no fue su artífice pero le dio nombre para la posteridad-, sigue desconcertando a eruditos y curiosos, y haciendo soñar a aventureros de pro que afirman que aún queda mucho por descubrir más allá de los montañosos bastiones afganos. La leyenda, en este caso, y como siempre sucede con los grandes tesoros, las perdidas ciudades, los emblemáticos objetos de poder, da la mano a la realidad, confundiéndola, y acercándonos una historia tan esquiva como fascinante, de espías y reyes, de filántropos y exploradores, y de oro, claro, siempre oro. que mueve más montañas que la fe.
Tras la pista de un misterio perdido
Esta historia comienza en un café del Londres Victoriano, una noche de febrero de 1867 Como cada año, un grupo de numismáticos se reúne para pasar una velada entre amigos, fumando exquisitos cigarros y bebiendo los mejores licores, en un tiempo en el que el absenta y el opio no podían faltar en los clubes privados y en las reuniones más selectas de las grandes capitales europeas.
Uno de los invitados relató una curiosa historia. Al parecer, esa misma mañana un mendigo le había abordado ofreciéndole una extraña moneda de oro puro, de increíbles dimensiones, perteneciente a un espectacular tesoro perdido hacía siglos. El numismático decidió acompañar al indigente al lugar cochambroso que le hacía de hogar: de una saca, extrajo efectivamente una reluciente moneda, de seis centímetros de diámetro y unos 160 gramos de peso. Experto en utilizar el monóculo para analizar los sellos, el francés pronto corroboró que no se trataba de una falsificación, sino de una pieza auténtica acuñada hacía más de dos mil años, concretamente por Eucrátides, rey de Pakistán y la mítica tierra de Bactria, en un territorio que hoy comprende el norte de Afganistán, el surde Uzbekistán yTayikistán, conocido como la tierra de “las mil ciudades”. Durante su mandato se forjó el conocido como oro bactriano, que daría lugar a uno de los más codiciados tesoros de la antigüedad.
Cuentan las crónicas que el mismo Alejandro Magno anheló conseguir aquel tesoro -uno anterior al de Eucrátides, en todo caso- y en su conquista de Bactria lo buscó desesperadamente. No contaba el caudillo macedonio con un incómodo personaje que haría frente en aquella tierra prometida a sus sueños de conquista. Bessos, un caudillo sátrapa, organizó a las tribus nómadas para que se enfrentaran a éste, tras la caída de Daño, proclamándose nada menos que rey con el nombre de Artajerjes V. El Magno, que no podía tolerar tamaña afrenta, se topó con las mismas dificultades que todavía en la actualidad enturbian la labor de las tropas extranjeras en la zona: lo inhóspito de su orografía y de su clima. Bessos, sin embargo, sena traicionado por dos cortesanos, Espitamenes y Datames, quienes lo entregaron al general Ptolomeo, hombre de absoluta confianza de Alejandro y su futuro biógrafo. El macedonio sentenció a Bessos, como regicida -fue el causante de la muerte de Daño-, a una de las peores penas posibles: tras cortarle la nariz y las orejas, le causarían la muerte por desmembramiento. Cuenta la leyenda que en el momento de morir, la sangre derramada de Bessos maldijo a aquellos que quisieran conquistar dichas tierras o anhelaran hacerse con el codiciado oro bactriano. Desde entonces, Afganistán fue una tierra maldita…
Volviendo a nuestra historia inicial, el numismático galo compró la moneda a su misterioso poseedor por 1.000 libras, no sin antes preguntarle dónde la había hallado. El mendigo le dijo que aquella moneda la había descubierto semienterrada un grupo de siete amigos en la provincia afgana antiguamente conocida como Bactriana. La supuesta maldición que pesaba sobre el tesoro, quizá, provocó que aquellos buscavidas se mataran entre ellos por poseerla; los dos que quedaron decidieron sortear quién sería el afortunado que la llevaría a Europa para venderla al mejor postor. El resto de la historia ya la conoce el lector.
Sin embargo, quedaban muchos interrogantes en torno a aquella moneda con la efigie de Eucrátides, que vivió siglo y medio después de Alejandro. ¿Dónde estaba el resto del tesoro que cautivó a Alejandro y a sus generales? ¿Era real la maldición que se gestó en torno a su búsqueda?
En la actualidad, una muestra itinerante de parte de ese tesoro recorre el mundo. Sin embargo, debido a la difícil situación política del país, no han sido pocos los contratiempos que han sufrido las piezas. Intentemos seguirles la pista…
Piezas de incalculable valor
Durante años el fabuloso tesoro fue guardado en una cámara acorazada en el tercer sótano del palacio presidencial de Kabul, en un espacio abovedado protegido por varias rejas de hierro y puertas de acero. Se cobijaba en seis grandes cajas fuertes de acero, 20.600 piezas de oro cuya protección fue encomendada a la citada “Hermandad de las Siete Llaves” Oro. plata, marfil, piedras preciosas, estatuillas, dagas, ornamentos funerarios… el tesoro bactriano es sin duda una de las grandes joyas arqueológicas de la antigüedad. En la muestra “Afganistán, tesoros escondidos”, se exhibían además de las célebres monedas con la efigie de Eucrátides, rostros de rasgos helénicos en escayola, tres figuras de marfil que representan a Ganges (Ganga), la diosa hindú de los ríos -esposa de Visnú-, una daga de oro cuya empuñadura está rematada con un oso siberiano, una corona de oro y turquesas, y así un largo etcétera: columnas y esculturas que formaron parte de un teatro y un gimnasio de estilo griego en Alejandría de Oxiana (Bactria)… En definitiva, uno de los grandes legados de la antigüedad a la vista de todos.
Extrañas muertes
El tesoro bactriano está compuesto de 20.800 piezas de otro, entre monedas, collares, pendientes, coronas, un prodigio de orfebrería y amalgama de diferentes culturas que pasaron por la zona. La moneda que supuestamente encontraron aquellos siete cazatesoros, un episodio con muchos visos de ser más ficticio que real, no fue la primera descubierta. En el siglo XVIII, al parecer el conde Jacop Bruce, que trabajaba al servicio del zar Pedro el Grande, tuvo conocimiento del hallazgo de una enorme moneda de plata por unos obreros. Bruce se puso en contacto con uno de los más brillantes eruditos rusos, Theophilus Siegfried Bayer, entonces presidente de antigüedades griegas y romanas de la Academia Imperial de San Petersburgo.
Bruce le habló de aquella extraña moneda, pero no pasan’a demasiado tiempo hasta que el conde muriera de forma fulminante y en medio de extrañas circunstancias. El rumor de una maldición vinculada al oro comenzaba a circular. La moneda pasó entonces a formar parte de las colecciones de la Academia y Bayer, inquieto sobre su origen, siguió la pista del rey Eucrátides, del que no se tenían demasiados datos. Lo que cabria esperar en una historia de tesoros malditos pasó, y apenas tres años después de recibir la moneda, Siegfried Bayer mona como su colega, de forma repentina y bastante joven.
Por aquel entonces la casi desconocida cultura bactriana estaba despertando la inquietud del mundo científico en toda Europa, en unos tiempos en los que comenzaban a realizarse las primeras expediciones científicas a lugares remotos. En Francia, Joseph Pellerin escribió sobre la supuesta existencia de una segunda moneda con la efigie de Eucrátides, aunque es muy posible que fuera falsa. La cultura bactriana desapareció alrededor del año 135 a.C., al no resistir la presión de las tribus kushanas del norte, perdiéndose todo vestigio griego en torno al año 241 de nuestra era, cuando el reino conocido como Kushan fue arrasado por otros bárbaros del norte. Sin embargo, el oro afgano seguía oculto a ojos de los profanos, cubierto por las cenizas de guerras centenarias, y más hubiera valido que siguiera durmiendo el sueño de los siglos…
El territorio afgano fue objeto de la agresiva política colonialista desde el siglo XVIII. El explorador británico William Moorcroft, uno de los primeros europeos en viajar al Tíbet, que trabajaba para la Easí Indian Company y en ocasiones hacía sus pinitos como espía para el Foreign Office,también recorrió zonas de Afganistán, recogiendo monedas antiguas que bien pudieron pertenecer al esquivo tesoro. Su labor allí fue muy importante, pues recopiló abundantes datos sobre Asia Central y recónditos lugares que eran absolutamente desconocidos para los europeos del siglo XIX. Como no podía ser de otra manera, también la supuesta maldición se cebó con él. Cuando se encontraba en Andkhoy, al norte de Afganistán, en 1825, fue atacado por una extraña fiebre, muriendo poco después. No obstante, según el misionero y aventurero francés Abbé Huc, Moorcroft no murió, sino que se dirigió a la ciudad sagrada de Lhasa en 1826, viviendo allí otros doce años, hasta que fue finalmente asesinado en su regreso a la India, en 1838.
Tras la pista de su extraña desaparición fue, con obstinada entrega, el explorador británico AlexanderBurnes”Bukhara”, otro fascinante personaje a medio camino entre el bohemio, el aventurero y el hombre de ciencia; aunque no descubrió nada acerca de su muerte, sus hallazgos arqueológicos le harían célebre. Entre otros objetos, descubrió monedas y artilugios de origen griego, pertenecientes a la época de Alejandro Magno, que añadieron aún más misterios a la trama.
El tesoro bactriano parecía estar más cerca de refulgirá la luz del sol afgano, deslumhrando a sus descubridores. Pero aún quedaba un largo camino por recorrer. Seguía mostrándose esquivo, tanto o más que algunas de las más importantes reliquias de la antigüedad, un Dorado a pequeña escala que parecía casi tan legendario como la ciudad perdida de la selva amazónica. Pero era absolutamente real.
Alexander Burnes cometió un error imperdonable: no tuvo en cuenta la “maldición” que se cernía sobre el oro. Los colonos británicos comenzaron a ser vistos con animadversión por los afganos, tensión que llevaría a la Primera Guerra Afgana. Morirían más de 3.800 ingleses, pero ninguno tendría un final tan horrible como el que sufrieron Burnes y su hermano en 1841, durante una insurrección en Kabul. Una muchedumbre enfervorecida asaltó su vivienda y acabó con sus vidas, descuartizándolos. Nadie podía estar tranquilo en aquella tierra milenaria…
Después, serían los numismáticos londinenses quienes despertarían entre los arqueólogos nuevas preguntas en torno al tesoro. Las primeras excavaciones en Afganistán, en la zona de las “mil ciudades” bactrianas, las llevaría a cabo el investigador francés Alfred Foucher, siguiendo la pista del imperio de Alejandro Magno en Asia, aunque sería unos años después cuando por accidente un grupo de soldados fronterizos descubrió al norte del país una colección de monedas de plata escondida por los habitantes griegos de Bactria, probablemente en su precipitada huida de la zona. De nuevo, sería la casualidad la protagonista indiscutible.
…Y en tiempos modernos
Fuera como fuese, lo cierto es que la historia, que poseía los mejores ingredientes para crear una novela apasionante: exploradores, espías, tesoros malditos, asesinatos… llamó poderosamente la atención de los arqueólogos modernos. Y no era para menos. Hasta bien entrado el siglo XX, el oro se mostró más que esquivo. Entonces una historia que se perdía entre la bruma de la leyenda y los zarpazos desasosegantes de la realidad, dio un giro cuando el que acabaría siendo el último rey de Afganistán, Mohammed Zhair Shah, durante una cacería, descubrió por casualidad junto a sus hombres una extraña construcción, enorme, que se encontraba semienterrada por la arena. Fue el primer indicio de que la ciudad legendaria de Ai-Janum, o Alejandría de Oxiana -nombre que le dio Ptolomeo-, probablemente fundada por Alejandro Magno durante su marcha hacia el Indo -y que sería destruida tras la muerte de Eucrátides I, durmiendo a partir de entonces el sueño del olvido-, existía realmente.
Cuando Zhair Sha informó a un grupo de arqueólogos franceses de que había encontrado aquellas extrañas estructuras, puso a los expertos sobre la verdadera pista del tesoro.Tampoco a Sha le iría demasiado bien; en 1973, mientras se hallaba en Italia para recuperarse de una dolencia, Mohammed Daud dio un golpe de Estado y proclamó la república en Afganistán. Nunca volvería a ser rey de aquella tierra, una tierra a partir de entonces bañada en sangre por luchas intestinas y diversos conflictos de cariz internacional. Parecía, sin duda, que la maldición del tesoro bactriano se cebaba con todos aquellos que codiciaban las riquezas afganas. Sin embargo, el descubrimiento casual del monarca significó un paso decisivo para acercarse al tesoro milenario. Desde finales de la década de los sesenta se organizaron distintas excavaciones, comandadas por arqueólogos afganos y soviéticos, en las ruinas de Yemshi-Tepe, al norte de Afganistán. Allí se encontraba el conocido como “Montículo de oro” o Tillya Tepe, que llevaba décadas despertando la curiosidad de los investigadores. El responsable de las excavaciones sería el investigador ruso Viktor Ivanovich Sarianidi, quien durante los años 70 sacaría a la luz, junto a su equipo, numerosas estructuras monumentales en diferentes emplazamientos, como Delbarjin, el oasis Dashlyjoholok 21, Sapelli o Djarkutan. No obstante, en plena Guerra Fría, aquellos lugares, bajo dominio soviético, fueron fortificados y protegidos tras impresionantes puertas, y prácticamente no se sabría de su existencia hasta la caída de la URSS. Gracias a Sarianidi se descubrió la antigua cultura de Bactria, que sería la artífice del anhelado y “maldito” tesoro afgano. El gran hallazgo tuvo lugar en otoño de 1978, cuando los trabajos estaban a punto de ser cancelados debido a la inestable situación del país. Sarianidi decidió que debían excavar sin tiempo que perder en el “Montículo de oro”, un lugar de difícil acceso, alejado del resto de yacimientos; tenía un presentimiento… y acertó. Parecía como si el tiempo se hubiese confabulado contra ellos, una feroz tormenta asoló durante tres días el enclave, mientras ya no quedaba demasiado tiempo: en todo el país estallaban revueltas. La maldición seguía su curso… hasta que por fin uno de los operarios descubrió un trozo de metal brillante que resultó ser una moneda de oro puro. El tesoro bactriano estaba a punto de ser descubierto.
Tras la primera sorpresa, los arqueólogos descubrieron una cámara sepulcral. Tras excavar durante horas dieron con una tumba que contenía los restos de una mujer, cubierta de la cabeza a los pies por piezas de orojoyas… El equipo continuó los trabajos en los alrededores y descubrió cuatro cámaras más. No daban crédito a lo que veían sus ojos. Los cuerpos pertenecían a jóvenes príncipes de la nobleza Kushan que se habían apropiado del oro de los griegos de Bactria y que reinarían en la zona desde el siglo I a.C. hasta el III de nuestra era. Al parecer, habían muerto muy jóvenes, y tanto el equipo comandado porSarianidi como los lugareños creían que podían haber sido también víctimas de la maldición. Sus saqueadores y más tarde guardianes, por tanto, pudieron ser los primeros que murieron a causa del grito sangriento de Bessos cuando era desmembrado por las tropas de Alejandro.
Pero de nuevo la adversidad se cebó con los arqueólogos: cuando estaban a punto de sacara la luz una sexta cámara, la guerra civil estalló. El tesoro volvía a clamar contra aquellos que osaran poner sus manos sobre él. Mientras los muyahidines se preparaban para una guerra que intermitentemente duraría hasta la actualidad, los soviéticos invadían el país, convirtiéndolo en una república satélite de la Unión Soviética. El oro y las joyas descubiertas corrían peligro, como peligro corrieron todos aquellos que siguieron su pista durante décadas. Sarianidl sabía que era necesario ponerlas a salvo. Tras llenar seis cajas hasta los topes con estatuillas, monedas, joyas y otros artilugios ricamente labrados, el entonces gobernador de la región recomendó al soviético que trasladara las piezas al museo arqueológico de Kabul, y cuando estaba a punto de coger un avión que lo llevara a la capital, miembros de su equipo le comunicaron que había sido hallada una séptima cámara.Ya era demasiado tarde. Grupos de muyahidines en busca de soviéticos se encontraban en la zona y era necesario huir con las piezas. Sarianidi, el visionario artífice del descubrimiento, nunca regresan’a al lugar que le permitió formar parte de la historia.
La hermandad secreta
El fabuloso tesoro llegó al museo de Kabul y una comisión de expertos fue designada para clasificarlo y protegerlo. Las riquezas allí contenidas deslumhraron a los miembros del museo, que afirmaron que nada tenía que envidiar al descubierto por Howard Cárter en 1922, el deTutankamón, sobre el que también planeaba la sombra de la maldición. De haber tenido la posibilidad de continuar con las excavaciones, casi con seguridad Sarianidi habría dado con uno de los mayores tesoros de la antigüedad, pues desde que abandonó el enclave se produjeron expolios de todo tipo.
Dejar que tal cantidad de oro permaneciera en el museo de un país sometido a la violencia constante era un riesgo que las autoridades no podían permitir.Afganistán sena a partir de entonces un polvorín, un río de sangre que fluiría caudaloso hasta nuestros días. Los muyaidines darían paso a otros más sanguinarios, los talibanes. En un lugar como aquel, el tesoro corría más peligro que en ninguna otra parte del planeta, así que el ex presidente afgano, Mohamed Najibullah, creó la conocida como “Hermandad de las Siete Llaves”: siete destacadas personalidades del país diseminadas por todo el mundo serían las encargas de salvaguardar las llaves con las que se podría, una vez juntas, abrir la caja fuerte que daba cobijo al tesoro bactriano. A partir de ese momento el secretismo sería la norma de este grupo clandestino; poner a salvo el tesoro, su misión principal.
Los temibles talibanes se habían hecho dueños y señores de un país asolado por la guerra. Como si la maldición siguiera rugiendo al igual que lo hiciera en tiempos pretéritos contra los guardianes Kushan del tesoro, Najibullah fue sacado del recinto de la ONU en Kabul, donde llevaba cuatro años retenido, por la milicia talibán. Fue asesinado de manera brutal junto a su hermano Shahpur y sus cuerpos expuestos en un poste de luz de la Plaza Anana, cerca del Palacio Presidencial que un día fuera su casa -y en cuya cámara de seguridad se guardara parte del tesoro hasta 1988-, a la vista de todos como escarnio público. Aunque la supuesta maldición del tesoro sólo formara parte de la superstición y la leyenda, lo cierto es que todos y cada uno de aquellos que lo buscaron y lo protegieron, todos los que se hicieron con alguna de sus piezas, desaparecieron en extrañas circunstancias o sufrieron una muerte atroz. Najibullah murió de una manera muy parecida a como lo había hecho el caudillo Bessos dos milenios atrás; después, tras la caída de las torres gemelas neoyorquinas el 11 de septiembre de 2001, una fecha marcada con sangre en la mente de todos, comenzó la “Guerra contra el terror”. El territorio afgano, una vez más, sería el escenario de guerras fratricidas, atentados e intereses creados de todo tipo.
En 2008 algunas de las piezas más espectaculares del tesoro bactriano -ver recuadro- se expusieron por todo Estados Unidos, causando el asombro de aquellos que pudieron contemplarlo frente a frente. Entonces la “maldición” parecía haber desaparecido, dejando un reguero de muerte y desolación a su paso. Uno de los comisarios de la exposición,       llamada “Afganistán:Tesoros Escondidos”,   fue Ornara         Khan Massoudi,   actual director del Museo Nacional de Kabul, casi con seguridad uno de los misteriosos hombres pertenecientes a la “Hermandad de las Siete Llaves” que arriesgaron su vida para salvaguardar las valiosas piezas. El oro afgano, por fin, después de mil y una adversidades, podía ser contemplado por millones de personas sin sufrir daño alguno. Un tesoro deslumbrante, casi de cuento de hadas, que había permanecido escondido a los ojos del mundo durante demasiado tiempo. El nombre de aquellos que lo protegieron seguirá unido a él para siempre; gracias a ellos, no desapareció, como aquellos dos budas gigantes de Bamiyan, que fueron volados por los talibanes en 2001. Sólo hay una cosa peor que una maldición milenaria, el afán destructor del hombre y su furia, siempre inexplicable, para con el legado artístico y vital de sus enemigos.
http://ccoo-chilecomparte.blogspot.com/2012/02/la-maldicion-del-oro-perdido.html